A los 80 años falleció en Bogotá el general en retiro Jorge Enrique Mora Rangel, excomandante del Ejército Nacional y de la Segunda División del Ejército con sede en Bucaramanga, donde lideró operaciones cruciales contra las FARC, el ELN y grupos paramilitares durante algunos de los años más cruentos del conflicto armado colombiano.
Cucuteño nacido el 22 de noviembre de 1945, bachiller del colegio Sagrado Corazón de Jesús, graduado en 1968 de la Escuela Militar y oficial de infantería en Fort Benning Georgia, Mora Rangel era lo que se conoce en el argot militar como un tropero, un oficial al que le incomodaba tener oficina y escritorio en Bogotá y prefería salir con sus hombres a combatir al enemigo más encarnizado que tuvo en su más de medio siglo de servicio: las FARC.
El deceso se produjo en la mañana de este sábado en el Hospital Militar Central, donde permanecía hospitalizado por quebrantos de salud. La noticia fue confirmada por la Dirección General del Hospital, que destacó su trayectoria institucional y su papel en momentos clave de la historia reciente del país.
Durante su paso por la Segunda División del Ejército —aunque no se ha precisado el año exacto— el general Mora Rangel enfrentó una de las etapas más violentas en la región nororiental del país. En Santander, Norte de Santander y Arauca, su jurisdicción fue escenario de masacres, secuestros, asesinatos selectivos, desplazamientos forzados y amenazas constantes contra la población civil, especialmente en zonas rurales. En ese contexto, su liderazgo fue determinante para contener el avance de los grupos armados ilegales y recuperar el control territorial.
En Santander, su labor fue ampliamente reconocida por autoridades locales y comunidades que vieron en su gestión un esfuerzo decidido por devolver la seguridad y la esperanza a una región golpeada por la guerra. Su estrategia combinó operaciones militares con acciones de presencia institucional, lo que permitió reducir los índices de violencia en varios municipios.
Posteriormente, Mora Rangel ascendió a la comandancia del Ejército Nacional y luego a la jefatura de las Fuerzas Militares. En 2012, fue designado como uno de los negociadores del Gobierno en los diálogos de paz con las FARC en La Habana, Cuba, durante el mandato del presidente Juan Manuel Santos. Su participación fue clave para consolidar el enfoque de seguridad dentro del proceso de negociación.
El general Mora Rangel deja un legado complejo, marcado por su firmeza en el combate a los actores armados ilegales y su papel en la transición hacia la paz. Su fallecimiento representa el cierre de un capítulo significativo en la historia militar y política del país.








