Las intensas lluvias que azotan a Santander siguen dejando huella profunda en sus municipios. En el corregimiento de Puerto Olaya, Cimitarra, la comunidad indígena Embera Chamí ha sido duramente afectada por las crecientes del río y el colapso de infraestructura básica, lo que ha puesto en riesgo su seguridad, salud y acceso a alimentos.
Muchos de los caminos que conectan a estas familias con el casco urbano quedaron intransitables, dificultando el traslado de ayuda y aislando aún más a quienes ya enfrentan condiciones precarias. Las viviendas construidas con materiales tradicionales cedieron ante la fuerza del agua, evidenciando la vulnerabilidad estructural que viven estas comunidades rurales.
Gracias a la gestión del señor gobernador, MG (R) Juvenal Díaz, y al trabajo conjunto de la Oficina para la Gestión del Riesgo de Desastres, la Cruz Roja Colombiana, el Ejército Nacional y la Alcaldía de Cimitarra, se logró llevar ayudas humanitarias a más de 100 familias Embera Chamí. Los kits entregados incluyeron alimentos, productos de higiene y elementos de primera necesidad que, aunque esenciales, apenas mitigan las múltiples urgencias.
La situación exige acciones sostenidas y culturalmente pertinentes para garantizar que estas comunidades indígenas no sean olvidadas en medio de la emergencia climática.
“Seguimos trabajando unidos por el bienestar de nuestras comunidades más vulnerables”, señala el comunicado oficial. El reto, ahora, es continuar la atención con enfoque diferencial y soluciones duraderas.








