Durante su visita a Barranquilla con motivo del Foro de Desarrollo Local de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Secretario General Adjunto, Yoshiki Takeuchi, expresó su asombro ante los avances urbanísticos, sociales y económicos logrados por la capital del Atlántico. En entrevista con W Radio, Takeuchi subrayó que “cuando se eligen mandatarios comprometidos con el bienestar de su gente y existe continuidad en las políticas públicas, las ciudades florecen”.
Barranquilla fue seleccionada como sede del foro, realizado entre el 8 y el 11 de julio, por sus significativos logros en infraestructura, cultura e integración ciudadana. Entre las obras que se destacaron durante el evento figuran el Malecón del Río, el Gran Malecón del Suroriente y el intercambiador vial de Alameda, proyectos que han transformado la movilidad y el entorno urbano.
Pero el progreso de la ciudad no se limita a lo físico: iniciativas como Credichévere, que ofrece microcréditos a emprendedores, y Mejora Saludable de Viviendas, orientado a dignificar condiciones habitacionales, revelan un enfoque integral hacia el desarrollo territorial inclusivo.
¿Puede Bucaramanga seguir el ejemplo?
El espaldarazo internacional invita a reflexionar sobre las posibilidades de replicar este modelo en otras ciudades del país. Para Bucaramanga, esto implicaría apostar por:
• Planes de gobierno con visión a largo plazo
• Continuidad institucional más allá del color político
• Inversión estratégica en infraestructura urbana y social
• Programas que impulsen el emprendimiento y la cohesión comunitaria
Los avances de Barranquilla, celebrados por organismos multilaterales, reafirman que el progreso no es producto del azar, sino del liderazgo comprometido y políticas públicas sostenidas. Bucaramanga, con su potencial humano y cultural, podría convertirse también en vitrina de transformación urbana si se suma a esta hoja de ruta.








