Ecopetrol condenó las acciones violentas registradas desde el pasado 25 de diciembre en la zona norte del campo Tibú, Norte de Santander, donde enfrentamientos entre grupos armados organizados provocaron daños a una línea de transferencia de crudo. El impacto de armas de fuego generó pérdida de contención y un derrame de hidrocarburos que afectó el suelo y la vegetación del área.
En cumplimiento de su responsabilidad ambiental, la empresa desplazó el 27 de diciembre un equipo técnico que logró reparar la infraestructura y contener el derrame. Sin embargo, al momento de retirarse, los trabajadores fueron interceptados por personas desconocidas que los obligaron a abandonar los vehículos en el sitio. Uno de ellos fue posteriormente incinerado en medio de nuevos enfrentamientos.
Cabe señalar que esta zona del campo Tibú mantiene suspendidas sus operaciones desde octubre, debido a la compleja situación de orden público.
Ecopetrol destacó el trabajo conjunto con autoridades locales, departamentales, nacionales y la Fuerza Pública para evaluar las condiciones que permitan una reactivación segura de las actividades. Asimismo, hizo un llamado urgente a garantizar la seguridad, el respeto por los derechos humanos y la protección del medio ambiente en la región del Catatumbo.








