La noche del sábado 27 de diciembre se tiñó de violencia en el barrio La Cumbre, en Floridablanca, donde dos hombres fueron asesinados con apenas 35 minutos de diferencia y a escasos metros uno del otro. Las autoridades investigan si los crímenes, que generaron pánico entre los vecinos, estarían relacionados con ajustes de cuentas.
El primer hecho ocurrió hacia las 8:15 p.m. frente a una vivienda ubicada en la calle 31 #1E-55. Allí fue atacado con arma de fuego Pablo Javier Gómez Tabarquino, de 34 años, quien había llegado al sector apenas tres días antes y alquilaba una habitación por días. Según testigos, dos hombres en motocicleta se acercaron al lugar, intercambiaron palabras con la víctima y, tras una breve discusión, uno de ellos le disparó en el cuello y el hombro. Gómez murió en el sitio.
Las primeras indagaciones de la Sijin revelaron que el hombre tenía antecedentes judiciales por homicidio y delitos relacionados con estupefacientes.
A las 8:50 p.m., mientras las autoridades aún realizaban el levantamiento del primer cuerpo, se reportó un segundo ataque a solo unas cuadras de distancia, en la misma calle 31. La víctima fue Junior Antonio Galíndez González, de 31 años, quien se encontraba frente a su casa cuando fue abordado por dos sujetos en moto. Sin mediar palabra, uno de ellos le disparó en múltiples ocasiones. Galíndez recibió impactos en la espalda, el brazo, la cabeza y el mentón, y falleció en el lugar. También tenía una anotación en el Spoa por porte ilegal de armas.
En la escena se recolectaron vainillas y proyectiles calibre 9 milímetros. Las autoridades revisan cámaras de seguridad y recogen testimonios para esclarecer si existe conexión entre ambos homicidios.
La principal hipótesis apunta a que se trataría de hechos de sicariato motivados por ajustes de cuentas, una de las dos causas más frecuentes de homicidio en el departamento, junto con la intolerancia, según informes oficiales.








