La salud en Santander atraviesa una crisis sin precedentes debido a la deuda acumulada por Nueva EPS con la red hospitalaria del departamento. Las clínicas y hospitales advierten que la falta de pagos está generando el cierre de servicios esenciales y dejando a miles de pacientes sin acceso oportuno a la atención médica que necesitan con urgencia.
Más de $250 mil millones en deuda: hospitales al borde del colapso
Según cifras de la Secretaría de Salud de Bucaramanga, el sistema hospitalario enfrenta una deuda superior a los $465 mil millones, de los cuales 54% corresponde a Nueva EPS. Esta situación ha afectado directamente a instituciones como el Hospital Psiquiátrico San Camilo, que registra una cartera vencida de más de $34.500 millones. La gerente, Natalia Sofía Ojeda Ortiz, alerta sobre el riesgo de cierre de servicios:
«Hay meses como el que acaba de pasar donde no giraron ni un solo peso. Nosotros tenemos que dividir lo poco que llega entre todos nuestros proveedores, pero va a llegar un punto donde no se pueda más.»
La Clínica Chicamocha también ha tenido que cerrar su unidad de partos y reducir camas en cuidado intensivo neonatal, afectando gravemente la atención materna e infantil.
Pacientes sin respuestas: citas y procedimientos suspendidos
El Instituto de Salud de Bucaramanga (ISABU), que atiende a más de 50.000 usuarios afiliados a Nueva EPS, confirmó que desde el 15 de abril la entidad ha dejado de autorizar servicios médicos, a pesar de contar con contratos vigentes. Hernán Zárate, gerente de ISABU, expresó su preocupación:
«Nos dicen que no nos van a autorizar citas ni procedimientos. ¿Qué va a pasar con los pacientes vulnerables que acuden a nuestros hospitales?»
Las clínicas exigen soluciones al Senado
Frente a este panorama, los gerentes de las diez IPS afectadas han enviado una carta a la Comisión Séptima del Senado, exigiendo medidas urgentes, entre ellas:
• Definir quién responde por la cartera previa a la intervención de EPS.
• Establecer mecanismos de pago para deudas acumuladas por EPS liquidadas.
• Crear un fondo de salvamento inmediato para hospitales en riesgo de cierre.
• Garantizar plazos de pago obligatorios por parte de aseguradoras y entidades estatales.
Los hospitales advierten que, sin soluciones inmediatas, la crisis podría agravarse, afectando la vida de miles de pacientes en Santander.








