Bucaramanga se ha convertido en un ejemplo nacional en la socialización de privados de la libertad a través del embellecimiento de sus calles. Este innovador programa busca rehabilitar y reintegrar a los reclusos en la sociedad, brindándoles oportunidades laborales y de capacitación en actividades como la jardinería, la pintura y la limpieza.
Durante la visita este 6 de febrero de delegados del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (INPEC), el alcalde de Bucaramanga, Jaime Andrés Beltrán, lideró una nueva jornada de la estrategia ‘Una Segunda Oportunidad’, en la que 19 personas privadas de la libertad, provenientes de la cárcel de mujeres y la Cárcel Modelo, participaron en labores de embellecimiento del puente de La Flora.
A través de este programa, los privados de la libertad han podido contribuir al embellecimiento de las calles de la ciudad, mejorando la imagen urbana y generando un sentido de orgullo y pertenencia entre los habitantes de la ciudad. “El trabajo dignifica y es una herramienta fundamental para la resocialización. Esta estrategia no solo embellece nuestra ciudad, sino que también les da a estas personas la posibilidad de reconstruir sus vidas y preparar para su regreso a la libertad”, afirmó el alcalde Jaime Andrés Beltrán.
Este enfoque ha demostrado ser efectivo en la reducción de la reincidencia delictiva, ya que los reclusos pueden desarrollar habilidades y competencias que les permiten encontrar empleo y reintegrarse en la sociedad de manera positiva.
Además, el programa ha generado un impacto positivo en la comunidad, ya que los ciudadanos pueden apreciar el trabajo realizado por los reclusos y sentirse orgullosos de la mejora en la imagen urbana de la ciudad.
En resumen, Bucaramanga se ha convertido en un modelo a seguir en la socialización de privados de la libertad, demostrando que, con enfoques innovadores y rehabilitadores, es posible reducir la reincidencia delictiva y mejorar la calidad de vida de los reclusos y de la comunidad en general.
Por su parte, los reclusos manifestaron su agradecimiento por la oportunidad de aportar a la comunidad y disfrutar de estos espacios que les permiten reflexionar sobre su futuro. “Agradecemos a la Alcaldía y al INPEC por permitirnos sentirnos útiles. Esto nos ayuda a valorar la vida ya prepararnos para nuestra reintegración”, expresó uno de los participantes.








