En un hito de innovación tecnológica para la gestión ambiental en Colombia, Cormagdalena y Movistar Empresas han implementado un sistema de monitoreo inteligente que permite observar en tiempo real el comportamiento del Río Magdalena —una arteria hídrica de 1.540 kilómetros que atraviesa cerca del 24 % del territorio nacional y sostiene la vida y economía de millones de colombianos.
Esta alianza estratégica incluye la instalación de salas de analítica en Barranquilla y Barrancabermeja, equipadas con tecnología de vanguardia: sistemas de almacenamiento y procesamiento de datos, estaciones de trabajo y video walls. Desde estos centros se realiza seguimiento constante a variables como niveles de agua, caudales, estudios batimétricos y zonas intervenidas mediante dragados.
“Hoy cualquier autoridad puede ingresar a nuestra plataforma, consultar el estado del río y tomar decisiones informadas. Eso nos permite actuar antes de que ocurran emergencias”, explicó Jorge Tinoco, asesor ambiental de la Dirección Ejecutiva de Cormagdalena.
Además de fortalecer la gestión de riesgos, el sistema promueve la articulación entre entidades del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo, desde la Unidad Nacional hasta las autoridades municipales. La disponibilidad pública de los datos recolectados mejora la transparencia, facilita la toma de decisiones anticipadas basadas en evidencia y fomenta una gobernanza colaborativa entre instituciones que operan en la cuenca.
Para Bibiana Marulanda, directora de Movistar Empresas, este avance representa una apuesta por la sostenibilidad:
“Esta alianza demuestra cómo la analítica avanzada puede convertirse en una herramienta clave para anticipar riesgos, proteger comunidades y gestionar de forma más sostenible un recurso estratégico como el río Magdalena”.
Actualmente en su primera fase, el proyecto contempla desarrollos futuros enfocados en automatizar el procesamiento de datos capturados por sensores, ampliando el número de variables analizadas en tiempo real.
Este enfoque aspira a lograr una gestión integral, proactiva y sostenible en un ecosistema históricamente afectado por el deterioro ambiental y la falta de planificación.
La tecnología se convierte así en un aliado esencial para transformar los desafíos estructurales de la región en oportunidades de desarrollo, prevención y resiliencia.








