Pese a que las autoridades insisten en que Santander es un territorio seguro, el país vive una ola de inseguridad que exige máxima precaución. Nadie está exento. Esta semana, el GAULA de la Policía Nacional, en coordinación con la Fiscalía, logró rescatar sanos y salvos a un comerciante de oro y a su hija de seis años, quienes habían sido secuestrados en Bucaramanga y trasladados a zona rural de Floridablanca.
¿Cómo ocurrió?
Las víctimas fueron interceptadas en la calle 45 del barrio Campo Hermoso cuando se dirigían a su vivienda. Los captores liberaron a la esposa del comerciante, pero le exigieron joyas y prendas de oro avaluadas en 500 millones de pesos como condición para liberar al hombre y a la menor.
Durante el operativo, las autoridades capturaron a un integrante de un Grupo de Delincuencia Común Organizado (GDCO), quien se hacía pasar por miembro de las extintas FARC para presionar el pago. El capturado tiene antecedentes por porte ilegal de armas y fue puesto a disposición de la Fiscalía.
Un llamado urgente
Este caso es un recordatorio de que la seguridad comienza con la prevención. La Policía invita a denunciar cualquier hecho de secuestro o extorsión a la línea gratuita 165, en el marco de la campaña “Yo no pago, yo denuncio”.
“Seguimos trabajando seguros, cercanos y presentes”, reiteró la institución.








