Luego de semanas de bloqueos y movilizaciones por parte de las comunidades de las provincias de Vélez y la región del Opón Carare, el Instituto Nacional de Vías (Invías), en articulación con el Ministerio de Transporte, la Presidencia de la República y el Ministerio del Interior, logró avanzar en acuerdos concretos con los líderes del movimiento social que exige la recuperación de la Transversal del Carare.
La vía, considerada estratégica para la conectividad entre el centro del país y el Magdalena Medio, ha sido históricamente una “trocha” que acumula promesas incumplidas. A pesar de haber recibido inversiones cercanas al billón de pesos en las últimas tres décadas, sigue presentando más de 15 puntos críticos, derrumbes frecuentes, falta de señalización y tramos prácticamente intransitables.
El día de ayer, la comunidad mantuvo bloqueada la vía en los sectores de Puerto Araujo y Barbosa, como medida de presión ante la falta de avances visibles en las obras. Sin embargo, tras una mesa de concertación celebrada en días previos, se acordó una visita técnica para este 9 de septiembre, en la que el equipo de Invías socializará los compromisos adquiridos y firmará los acuerdos con los líderes comunitarios.
Entre los compromisos destacan:
• Supervisión directa de los contratos de obra por parte de Invías central.
• Medidas urgentes para prevenir derrumbes y mejorar la transitabilidad.
• Priorización del tramo Vélez–Landázuri, uno de los más deteriorados.
• Entrega de cronograma detallado y socialización del contrato vigente, que contempla una inversión de $46.000 millones y cuya finalización está prevista en dos meses.
“El propósito es garantizar la movilidad y el bienestar de las comunidades, que han sido históricamente olvidadas”, señaló Jhon Jairo González, director encargado de Invías. La jornada de hoy será clave para verificar si los compromisos se traducen en acciones concretas y si se logra levantar el paro anunciado por el comité de protesta.
La Transversal del Carare no solo conecta municipios como Cimitarra, Landázuri, Vélez y Barbosa, sino que es vital para el transporte de productos agrícolas y ganaderos de la región. Su deterioro ha afectado gravemente la economía local y la calidad de vida de sus habitantes.
Las comunidades, que han convertido la protesta en un acto de memoria y exigencia, esperan que esta vez los acuerdos no se queden en el papel. “Ojalá cumplan”, expresaron líderes sociales tras la reunión con el Gobierno.









