El Anillo Vial Externo Metropolitano enfrenta su hora crítica con el plazo de febrero de 2026 para que el contratista, más de 90 observaciones ambientales impuestas por la CDMB y obtenga la licencia definitiva que libere las obras estancadas. Esta vía de 35 kilómetros, adjudicada en 2023 por $344 mil millones con vigencias hasta 2030, busca revolucionar la movilidad entre Girón, Floridablanca, Bucaramanga y Piedecuesta, pero solo ha avanzado el 11% hasta mediados de 2024, con 3 km pavimentados inicialmente. La Gobernación de Santander, liderada por la secretaria de Infraestructura Jessica Juliana Mendoza, radicó el trámite ambiental en 2024 tras aprobar el plan arqueológico del Icanh, priorizando la reactivación anunciada en septiembre de 2025.
Progresos y Desafíos Pendientes
En noviembre de 2025 se entregaron diseños definitivos a doble calzada, y se notificaron 102 predios con avalúos que cubren cerca del 50%, respaldados por $20.000 millones invertidos pese a déficits en la sobretasa al ACPM. Sin embargo, la ausencia de licencia paraliza la pavimentación mayor, agravada por permisos parciales iniciales y demandas contra cobros de valorización.
Mirada al 2026
Si se corrigen las observaciones a tiempo, las obras podrían despegar en marzo, transformando el tráfico metropolitano con retornos vehiculares eficientes y beneficios económicos regionales. La administración del gobernador Juvenal Uribe Díaz apuesta fuerte por esta «obra estratégica», pero el reloj corre en contra.








