Colombia contraataca con aranceles del 30% a 20 productos ecuatorianos a partir del 1 de febrero de 2026, en réplica directa a la medida similar impuesta por Quito contra exportaciones colombianas por supuesta falta de apoyo en seguridad fronteriza.
La ministra de Comercio, Diana Marcela Morales, aclaró que esta acción correctiva —proporcional, temporal y revisable— busca equilibrar el comercio bilateral y blindar la industria nacional, sin cerrar puertas al diálogo en la Comunidad Andina (CAN). En enero-octubre de 2025, el intercambio alcanzó US$2.209 millones, con superávit colombiano de US$849 millones, impulsado por ventas de energía eléctrica, medicamentos e insecticidas.
Ecuador, bajo el presidente Daniel Noboa, anunció primero el gravamen del 30% —llamado «tasa de seguridad»— alegando déficit comercial superior a US$1.000 millones anuales y nula reciprocidad de Bogotá contra narcotráfico y minería ilegal en la frontera. Morales cuestionó la inconsistencia, recordando diálogos previos, y enfatizó que Colombia no busca confrontación sino proteger empleos y cadenas productivas. El Comité de Asuntos Aduaneros y Arancelarios evaluará posibles extensiones.
Aunque la lista exacta de los 20 productos ecuatorianos afectados no se detalla aún, gremios colombianos alertan riesgos en sectores agroindustriales y manufactureros, similar a cómo Ecuador impacta energía eléctrica, camiones, azúcar y cosméticos colombianos. Analistas prevén tensiones en exportaciones no minero-energéticas (72% del total), pero Morales insiste en que la medida mitiga distorsiones unilaterales.








