Las autoridades sanitarias de Santander activaron protocolos de emergencia ante la detección de 13 casos de tos ferina, una enfermedad respiratoria altamente contagiosa, con énfasis en un conglomerado que impacta a cinco niños indígenas U’wa en la zona de Aguablanca, entre los municipios de Cerrito y Concepción.
El Instituto Nacional de Salud (INS) confirmó ocho infecciones al 31 de enero mediante pruebas moleculares, todas con hospitalización requerida; cuatro involucran menores en Bucaramanga y Floridablanca. El brote en la comunidad U’wa inició con síntomas el 28 de diciembre de 2025, vinculados a actividades tradicionales de canto, y dos casos ya están validados mientras tres siguen en análisis, con los pacientes atendidos en centros de Villavicencio, Saravena y el Hospital Universitario de Santander (ninguna defunción reportada).
Factores de riesgo y respuesta oficial
La mayoría de los afectados presenta esquemas de vacunación incompletos o ausentes, agravados por comorbilidades como tuberculosis y desnutrición. El INS y la Secretaría de Salud departamental convocaron una Sala de Análisis de Riesgo nacional el 30 de enero, junto a Norte de Santander, Boyacá y Arauca, para intensificar vigilancia epidemiológica y desplegar investigaciones de campo.
Entre las medidas inmediatas destacan la actualización gratuita de vacunas pentavalentes y DPT en puestos de salud, llamados a consultar tos prolongada, fiebre o dificultad respiratoria, y reforzamiento de higiene con ventilación adecuada y aislamiento de contactos.
Este rebrote genera inquietud en la región, recordando alertas previas en 2025, y subraya la necesidad de cobertura vacunal en poblaciones vulnerables como las indígenas.








