Los equipos de rescate mantienen las operaciones en las zonas más afectadas por el sismo de magnitud 7,4, mientras el Gobierno avanza en la atención de los damnificados y la evaluación de los daños. El balance de víctimas continúa en actualización.
Colombia enfrenta este miércoles una nueva jornada de emergencia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado lunes 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar, Chocó.
Dos días después del movimiento sísmico, la prioridad continúa siendo la misma: encontrar a las personas que todavía podrían permanecer bajo los escombros y atender a quienes resultaron afectados.
El Servicio Geológico Colombiano confirmó que el sismo ocurrió a las 7:34 de la mañana y tuvo una profundidad de 103 kilómetros. La entidad lo identificó como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en Colombia durante el siglo XXI y advirtió que las réplicas pueden continuar durante días, semanas o incluso meses.
Los organismos de socorro mantienen desplegados equipos especializados en diferentes puntos afectados. La búsqueda se concentra especialmente en estructuras que colapsaron o presentan daños que podrían esconder personas atrapadas.
En Cali, una de las ciudades que concentra buena parte de las operaciones, las autoridades reportaron que 239 personas permanecían bajo los escombros y 86 habían sido rescatadas con vida, de acuerdo con información entregada por la Alcaldía. Entre los rescates se encuentra el de Diana Troncoso, quien permaneció atrapada durante varias horas antes de ser localizada por los equipos de emergencia.
La orden para los organismos de emergencia es mantener las labores de búsqueda mientras existan posibilidades de encontrar sobrevivientes.
El balance de víctimas sigue aumentando
El último balance atribuido a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, conocido durante esta jornada, eleva a 240 el número de personas fallecidas como consecuencia del terremoto.
Otros reportes publicados durante la mañana han manejado cifras ligeramente diferentes, una situación que responde a la actualización permanente de los datos provenientes de los municipios afectados.
La magnitud de la emergencia también se refleja en el número de viviendas afectadas. Un reporte que recoge información de la UNGRD señala que 9.215 viviendas resultaron destruidas.
Cali mantiene la atención de los organismos de emergencia
La capital del Valle del Cauca continúa siendo uno de los principales focos de la emergencia.
Además de las operaciones de búsqueda y rescate, las autoridades adelantan evaluaciones de edificaciones que presentan daños y que podrían representar un riesgo para sus ocupantes.
La Alcaldía ha mantenido medidas especiales para facilitar las labores de los organismos de socorro y permitir el ingreso de equipos especializados a las zonas donde todavía se desarrollan operaciones.
La situación de Cali también evidencia que la emergencia no se limita a los edificios que colapsaron. Las autoridades deben determinar cuáles estructuras pueden volver a ser habitadas, cuáles requieren intervención y cuáles representan un riesgo para la población.
Gobierno concentra esfuerzos en ayudas y recuperación
Mientras continúa la búsqueda de sobrevivientes, el Gobierno nacional avanza en una segunda línea de atención: la asistencia a las familias damnificadas y la recuperación de las zonas afectadas.
La respuesta incluye la atención de heridos, alojamiento temporal, asistencia humanitaria, evaluación de viviendas y recuperación de servicios e infraestructura.
A esta respuesta nacional se suma la ayuda internacional. El Gobierno informó que ha recibido ofertas de asistencia por alrededor de 1.300 millones de dólares, destinadas a apoyar la atención de la emergencia.
Durante las últimas horas también llegó al país el primer vuelo con ayuda humanitaria procedente de El Salvador, como parte del apoyo internacional ofrecido después del terremoto.
El reto ahora será determinar, con evaluaciones técnicas, la dimensión real de los daños en viviendas, hospitales, colegios, vías, acueductos y demás infraestructura.
Una emergencia que todavía no termina
Aunque la atención comienza a desplazarse hacia la recuperación, los organismos de socorro mantienen como prioridad las operaciones de búsqueda.
El número de réplicas registrado después del terremoto demuestra que la actividad sísmica continúa. El Servicio Geológico Colombiano ha insistido en que estos movimientos posteriores pueden presentarse durante un periodo prolongado y recomienda consultar únicamente los canales oficiales para conocer su evolución.
Por ahora, la carrera contra el tiempo continúa. Cada hora es determinante para los equipos que trabajan entre los escombros, mientras miles de familias esperan información sobre sus seres queridos y otras tantas comienzan a enfrentar las consecuencias de haber perdido sus viviendas o sus medios de vida.
La emergencia entra así en una nueva etapa: rescatar a quienes aún pueden estar con vida, atender a los damnificados y comenzar a dimensionar la reconstrucción de las zonas afectadas.







