La misión Artemis II de la NASA concluyó hoy, 10 de abril de 2026, con un amerizaje exitoso de la cápsula Orión en el océano Pacífico, frente a la costa de San Diego, Estados Unidos, tras completar un viaje de 10 días en el entorno lunar. El regreso marca el final de la primera misión tripulada orientada a la restauración del programa lunar desde la era Apolo, y pone al planeta tierra en foco mediático tras ver en vivo la espectacular reentrada de la nave.
El regreso más rápido de la historia
Durante la fase final, la cápsula Orión se acercó a la Tierra a velocidades cercanas a los 40.000 kilómetros por hora, penetrando la atmósfera como una pequeña bola de fuego y soportando temperaturas que rozaron los 2.700 °C sobre el escudo térmico. Esta fase de reentrada duró aproximadamente seis minutos, durante los cuales la tripulación quedó en total incomunicación, hasta que se reactivaron los sistemas de comunicación tras la estabilización de la nave.
Una vez frenada la caída, se desplegaron los paracaídas de manera secuencial, reduciendo la velocidad de la cápsula de más de 500 km/h hasta apenas 27 km/h en el momento del impacto con el agua. El amerizaje se produjo en el horario previsto, que, según la NASA, comenzó su broadcast en vivo a las 5:30 p. m. (hora colombiana) y se materializó alrededor de las 7:07 p. m. hora local de Colombia.
Una misión repleta de récords
Artemis II se convirtió en la misión tripulada que ha alcanzado la mayor distancia respecto a la Tierra en la historia de la exploración espacial, superando la marca de Apolo 13. Durante su trayectoria, los astronautas realizaron un sobrevuelo lunar sin alunizar, observaron por primera vez de forma detallada la cara oculta de la Luna y obtuvieron imágenes inéditas de la Tierra vista desde el espacio profundo.
Además, la misión demostró los sistemas de navegación, comunicación y vida a bordo de la nave Orión, así como la precisión de las maniobras de ajuste de trayectoria llevadas a cabo tras el sobrevuelo del satélite. Estos ensayos serán la base para la próxima misión Artemis III, donde se prevé un descenso tripulado a la superficie lunar.
Recuperación y próxima etapa
Tras amerizar de forma segura, los equipos de la Marina de Estados Unidos, a bordo del buque de asalto anfibio USS John P. Murtha, se encargaron de la recuperación de la cápsula y de los cuatro astronautas. Las autoridades de la NASA confirmaron que la tripulación se encuentra en buen estado de salud y que el amerizaje fue “perfecto” según los parámetros técnicos.
Con el regreso de Artemis II, la agencia espacial estadounidense consolida la viabilidad de su programa lunar prolongado y da un paso decisivo hacia el objetivo de establecer una presencia humana sostenible en la Luna. Ahora, el foco se dirige a Artemis III, que podría convertirse en la primera misión tripulada de regreso a la superficie lunar en más de medio siglo.








