Santander mantiene la vigilancia ante el riesgo de nuevos incendios forestales, luego de las emergencias registradas durante los últimos días en Mogotes y Girón, que fueron atendidas y controladas por los organismos de socorro. Las autoridades mantienen el monitoreo en diferentes municipios del departamento debido a las condiciones de temperatura, vegetación y humedad que pueden favorecer la propagación del fuego.
De acuerdo con el reporte departamental más reciente, cinco municipios se encuentran en alerta roja por incendios de cobertura vegetal: California, Concepción, Málaga, Suratá y Vetas. Esto significa que en estas zonas existen condiciones que requieren especial atención y seguimiento por parte de las autoridades y organismos de emergencia.
La situación también mantiene en alerta naranja a municipios como Aratoca, Capitanejo, Carcasí, Cepitá, Cerrito, Cimitarra, Curití, Guaca, Gámbita, Macaravita, Mogotes, Molagavita, Palmar, Piedecuesta, San Andrés, San José de Miranda y San Miguel. A su vez, otros municipios permanecen en alerta amarilla, entre ellos Bucaramanga, Floridablanca, Girón, Lebrija, San Gil, Tona, Zapatoca, Charta, Encino, Matanza, Onzaga y Puente Nacional.
En Mogotes, las labores de atención permitieron controlar el incendio que se había extendido por sectores rurales, mientras que en Girón también fue controlada una emergencia que generó preocupación por su cercanía con zonas habitadas. Estos hechos mantienen la atención sobre la necesidad de fortalecer las acciones de prevención, especialmente durante los periodos de altas temperaturas y baja humedad.
El IDEAM mantiene el monitoreo de las condiciones que determinan la amenaza de incendios de la cobertura vegetal, teniendo en cuenta factores como las precipitaciones y las temperaturas registradas y pronosticadas. La clasificación de riesgo puede cambiar de acuerdo con la evolución del clima, por lo que las autoridades mantienen el seguimiento permanente en los municipios del departamento.
Ante este panorama, el llamado es a la comunidad, especialmente en las zonas rurales, a evitar quemas, fogatas y cualquier actividad que pueda generar fuego, además de reportar de manera inmediata cualquier columna de humo o conato de incendio. La prevención continúa siendo fundamental para evitar que una emergencia afecte viviendas, cultivos, fuentes de agua y ecosistemas de Santander.







