Con banderas en alto, cánticos de barra y lágrimas, Bucaramanga despidió esta semana a Camilo Andrés Rojas Rey, el joven hincha de Atlético Bucaramanga asesinado a las afueras del estadio General Santander de Cúcuta, tras el clásico del Oriente. Familiares, amigos y barristas se reunieron en la Funeraria San Pedro y luego en el Parque Memorial Tierrasanta para rendirle un último adiós en medio de velas, música y mensajes contra la violencia en el fútbol.
Durante las honras fúnebres, las principales barras del equipo leopardo llevaron bombos, trompetas y uno de sus tradicionales trapos, ahora con el rostro de Camilo y la frase “Camilo x siempre”, convertido en símbolo del dolor y el recuerdo de la hinchada. Entre cantos y aplausos, sus allegados lo describieron como un joven tranquilo, amante del fútbol, dedicado a sus estudios de zootecnia y veterinaria, que “no le hacía daño a nadie”.
El homenaje tuvo un momento especial con la presencia de varios jugadores de Atlético Bucaramanga, quienes se acercaron hasta la sala de velación para acompañar a la familia de Camilo. Futbolistas como Aldair Quintana, Émerick Romaña, Francisco Rodríguez, Fabián Sambueza y otros integrantes del plantel profesional saludaron uno a uno a los hinchas, ofrecieron palabras de aliento a sus padres y amigos y se unieron al llamado para que este crimen no quede impune.
En redes sociales y durante la velatón, las barras y ciudadanos insistieron en que el fútbol “no puede seguir siendo escenario de violencia ni de muerte” y reclamaron a las autoridades resultados en la investigación por el asesinato de Camilo. La Alcaldía de Bucaramanga y voceros del club Atlético Bucaramanga rechazaron el ataque y pidieron fortalecer los procesos de barrismo social para garantizar que los estadios vuelvan a ser espacios de convivencia y pasión en paz.








