Las inusuales lluvias que se han presentado durante los primeros días de 2026 tienen en emergencia a varios municipios de la provincia de Soto Norte, en Santander.
Las precipitaciones constantes y por encima de los promedios históricos han provocado derrumbes, hundimientos y deslizamientos que hoy dificultan la movilidad en zonas rurales de Charta, Matanza y Suratá.El alcalde de Charta, Andelfo Portilla Tarazona, expresó su preocupación por la magnitud de los daños y la falta de recursos suficientes para atenderlos. “Llevamos cerca de catorce días continuos de lluvia que han afectado seriamente varias veredas. Estamos gestionando apoyo con la Gobernación y con la Secretaría de Infraestructura departamental para contar con maquinaria que nos permita atender estas emergencias”, señaló el mandatario local, al advertir que el inicio del año coincide con los procesos administrativos de contratación que limitan la respuesta inmediata. En las zonas rurales, la situación es aún más crítica.
Comunidades campesinas han quedado prácticamente incomunicadas debido a la destrucción de caminos y pasos veredales. En la vereda La Rinconada, por ejemplo, la creciente de una quebrada ha dejado sin conexión a varias familias. Elí Castro Cárdenas, presidente de la Junta de Acción Comunal, explicó que “cada vez que llueve fuerte, la quebrada crece y se lleva el paso. Este año ha sido peor, la carretera está totalmente dañada y no hemos recibido ayuda”.
Las afectaciones no solo dificultan el transporte de personas, sino que también encarecen los costos de producción agrícola. Los precios de los fletes aumentaron considerablemente, afectando la comercialización de productos como café, plátano, yuca y hortalizas. Esta situación pone en riesgo proyectos rurales en ejecución, como la construcción de unas 100 unidades sanitarias en viviendas campesinas de Charta, Matanza y Suratá, iniciativa que adelanta el Acueducto Metropolitano de Bucaramanga (AMB) mediante el mecanismo de Obras por Impuestos.Portilla Tarazona agregó que el transporte de materiales hacia las veredas —tanques, tuberías y cemento, entre otros— es ahora casi imposible: “El acceso solo se puede hacer en vehículos 4×4, lo que encarece todo. Aun así, estamos haciendo el mayor esfuerzo para avanzar en las obras y atender las emergencias”.
Las administraciones municipales de Soto Norte continúan a la espera del apoyo de la Gobernación de Santander, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres y demás entidades competentes, con el fin de evaluar los daños, priorizar las vías más críticas y coordinar acciones para el restablecimiento de la movilidad en esta zona montañosa del departamento. De








