A pocos días de la celebración de Año Nuevo, cuando históricamente se registra el mayor uso de pólvora en el país, la Secretaría de Salud de Santander lanza una nueva alerta: pese a las restricciones vigentes, ya se han notificado 32 personas lesionadas por manipulación de artefactos pirotécnicos en el departamento.
El periodo de vigilancia intensificada, que va del 1 de diciembre de 2025 al 17 de enero de 2026, evidencia una leve disminución del 8,57 % frente al mismo periodo del año anterior (35 casos). Sin embargo, las cifras siguen siendo alarmantes: el 31,23 % de los lesionados son menores de edad, y el 18,75 % de los casos han requerido hospitalización, incluidos dos niños.
Bucaramanga encabeza la lista de municipios con más reportes (6 casos), y en total, el 17,24 % de los municipios santandereanos han registrado personas quemadas. Las quemaduras representan más de la mitad de las lesiones (53,45 %), con un promedio de casi dos heridas por persona.
Las autoridades reiteran que ninguna clase de pólvora es inofensiva, incluyendo las populares velitas bengala. El uso, venta o entrega de estos artefactos a menores está prohibido por ley, y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) ha advertido que impondrá medidas drásticas a padres y cuidadores que pongan en riesgo la integridad de los niños.
“Quemar pólvora no es una tradición, es una tragedia anunciada. Cada caso es una historia de dolor evitable”, señaló un vocero de la Secretaría de Salud. Las autoridades hacen un llamado urgente a la corresponsabilidad ciudadana para evitar que esta temporada termine en luto o con niños hospitalizados.








