Bucaramanga, diciembre de 2025. En Santander, producir también es conservar. Así lo demostraron los 78 empresarios reconocidos con el Aval de Confianza y los 29 que recibieron el Sello Marca de Negocios Verdes durante la gala del Galardón Verde 2025, organizada por la CDMB en el Teatro Santander. Más que una ceremonia, fue un acto de gratitud y compromiso con quienes están transformando la economía desde el respeto por la naturaleza.
El evento reunió a emprendedores, aliados estratégicos, comunidades campesinas y autoridades ambientales para celebrar un modelo productivo que pone el agua, los bosques y la vida en el centro. “Este es un triunfo de todos, porque la suma de esfuerzos multiplica resultados”, dijo el director de la CDMB, Juan Carlos Reyes Nova, al destacar que ya son 170 los negocios inscritos en la Ventanilla de Negocios Verdes.
La gala también reconoció a 78 familias del Páramo de Berlín y del Parque Regional Bosques Misiguay, guardianes del agua que abastece a miles de hogares. Gracias a los programas de Pagos por Servicios Ambientales, recibirán 230 millones de pesos como incentivo por su labor de conservación.
En representación de los sistemas agroforestales, fue homenajeada Martha Janeth Velásques, una agricultora que ha transformado su finca con árboles, coberturas vegetales y prácticas sostenibles que protegen el suelo y el recurso hídrico.
Este encuentro marca un hito en la historia ambiental de Santander: del Jardín Botánico al Teatro Santander, los Negocios Verdes ya no son una promesa, sino una realidad que crece con raíces firmes. La invitación está abierta: si tienes un emprendimiento que protege la vida, la CDMB puede ser tu aliada. Porque la sostenibilidad no es solo un ideal, es una tarea compartida.
Innovación, inclusión y economía circular: más allá del reconocimiento
El segundo bloque de Avales de Confianza destacó apuestas que integran tecnología, inclusión social y economía circular. Desde la fabricación de empaques biodegradables hasta la reutilización de residuos industriales, estas iniciativas demuestran que la sostenibilidad también se construye con innovación y alianzas. Empresas como Biopack S.A.S., EcoTransforma y ReciPlast S.A.S. presentaron soluciones que no solo reducen la huella ambiental, sino que generan empleo digno y fortalecen cadenas productivas locales.
Juventud y saberes ancestrales: el relevo verde en marcha
La jornada también fue un homenaje a las juventudes rurales y a las comunidades que han sabido entretejer tradición y futuro. Emprendimientos liderados por jóvenes, mujeres y comunidades indígenas mostraron cómo los saberes ancestrales pueden dialogar con la ciencia para proteger los ecosistemas y dinamizar las economías locales. Proyectos como Semillas del Yariguí, Artesanías del Sol y la Asociación de Mujeres Guardianas del Agua recibieron el Aval como símbolo de su compromiso con la vida y el territorio.
Un llamado a la acción colectiva
Cada reconocimiento entregado fue también una invitación a sumar esfuerzos. Desde el escenario, los representantes de los Negocios Verdes coincidieron en que la sostenibilidad no es una meta individual, sino una construcción colectiva. “Este Aval no es un punto de llegada, es un compromiso con nuestras comunidades y con el planeta”, expresó una de las galardonadas, arrancando aplausos del público.








