El alcalde encargado de Bucaramanga, Eduard Sánchez, anuló tres designaciones realizadas por su antecesor, Jaime Andrés Beltrán, justo antes de ser apartado del cargo por decisión del Consejo de Estado debido a doble militancia.
El corporado había advertido sobre presuntas irregularidades en el proceso, señalando que los nombramientos se realizaron de forma apresurada y sin transparencia. “Los decretos se emitieron cuando ya se conocía la decisión del Consejo de Estado, pero se ocultaron hasta que hicimos pública la denuncia”, afirmó Cavanzo.
Las designaciones correspondían a cargos de control interno en tres entidades clave: la Dirección de Tránsito, el Instituto de Salud de Bucaramanga (Isabu) y el Instituto de la Juventud, el Deporte y la Recreación (Inderbu). Las resoluciones fueron firmadas el 19 de septiembre, apenas un día después de conocerse oficialmente la salida de Beltrán, pero se hicieron públicas en la medianoche del 22, coincidiendo con una denuncia del concejal José David Cavanzo.
Según el concejal, la revocatoria confirma que no se cumplieron los requisitos legales ni se verificaron los antecedentes judiciales, disciplinarios y fiscales de los funcionarios designados. Para Cavanzo, este episodio evidencia una actuación contraria a los principios de mérito y legalidad en la administración pública.








