Este sábado 2 de agosto, en el Estadio Rodrigo Paz Delgado de Quito, Brasil reafirmó su hegemonía continental al conquistar su noveno título de la Copa América Femenina, tras imponerse 2-1 ante una aguerrida Selección Colombia.
El encuentro, cargado de emoción y expectativa, enfrentó a dos equipos invictos que ya habían asegurado su cupo a los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028. Colombia, liderada por figuras como Linda Caicedo, Mayra Ramírez y la arquera Katherine Tapia, mostró carácter y determinación, pero no logró romper la racha de finales perdidas ante la poderosa “Verdeamarela”.
Brasil, con una actuación sólida y goles de Amanda Gutierres y Marta, se llevó el trofeo en una edición que marcó un hito para el fútbol femenino sudamericano. El nuevo diseño de la copa, presentado por la Conmebol, simboliza el crecimiento del deporte en la región.
Polémica arbitral empaña la final
A pesar del nivel técnico mostrado por ambos equipos, la final no estuvo exenta de controversia. Jugadoras, analistas y figuras como James Rodríguez señalaron una presunta parcialidad en el arbitraje a favor de Brasil. Dos acciones dentro del área que pudieron ser sancionadas como penal a favor de Colombia fueron ignoradas por la jueza central, sin revisión del VAR ni explicación oficial posterior. Esta situación generó malestar entre la afición y reavivó el debate sobre la necesidad de mayor transparencia y equidad en los partidos decisivos del fútbol femenino continental.
“Este equipo ha hecho historia. Aunque no logramos el título, demostramos que Colombia está lista para grandes cosas”, expresó el técnico Ángelo Marsiglia en rueda de prensa.
La final fue transmitida por Caracol Televisión, RCN y plataformas digitales, con una audiencia masiva que celebró el avance del fútbol femenino en el continente.








