Lo que debía ser una jornada de unión familiar y tradición se tornó en una noche de luto y consternación en el área metropolitana de Bucaramanga. En menos de seis horas, tres personas fueron asesinadas en hechos violentos ocurridos en Bucaramanga y Floridablanca, justo cuando cientos de ciudadanos celebraban el Día de las Velitas.
El caso más impactante se registró cerca de las 11:30 p. m. del domingo 7 de diciembre, en el barrio Los Ángeles, norte de Bucaramanga. A escasos metros de una iglesia católica, donde decenas de familias encendían velas y compartían en comunidad, dos hombres armados llegaron en motocicleta y dispararon contra una pareja que conversaba frente al templo.
Las víctimas, identificadas como Nataly Meza Bernal y Jonathan Arenas Duarte, fueron atacadas sin mediar palabra. Meza recibió cinco impactos de bala en el pecho, brazo y abdomen, mientras que Arenas fue herido en el brazo y el pecho. Ambos fueron trasladados al Hospital Local del Norte, pero fallecieron poco después debido a la gravedad de las heridas. Los agresores huyeron del lugar a toda velocidad.
De acuerdo con información de las autoridades, Meza Bernal tenía antecedentes judiciales por varios delitos, entre ellos tráfico de estupefacientes, hurto y lesiones personales.
Horas antes, en el barrio Belencito de Floridablanca, otro hecho de intolerancia terminó en tragedia. Mientras vecinos decoraban la cuadra para la tradicional noche de velitas, un hombre identificado como Heinderbert Gelves, alias ‘El Azulejo’, realizaba disparos al aire mientras ingería licor. Jean Carlos Garnica González, de 30 años, le pidió que cesara los disparos ante la presencia de niños en la calle. La discusión escaló rápidamente y terminó con Gelves disparando contra Garnica, quien recibió dos impactos en la cabeza. Fue trasladado a la Clínica Bucaramanga, donde ingresó sin signos vitales.
El presunto agresor intentó escapar por una zona boscosa, pero fue capturado por la Policía. Según registros judiciales, Gelves cuenta con más de seis anotaciones por delitos como amenazas, porte ilegal de armas, lesiones personales y homicidio.
Las autoridades investigan si el doble homicidio en Bucaramanga estaría relacionado con disputas entre estructuras criminales. Mientras tanto, la comunidad expresa su dolor y preocupación por la creciente violencia que empaña una de las fechas más significativas del calendario colombiano.








