Treinta años después, crímenes contra líderes políticos, académicos y exguerrilleros podrían esclarecerse bajo la justicia transicional.
La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), a través de su Sala de Reconocimiento de Verdad, asumió competencia sobre siete homicidios selectivos que se le atribuyen a las extintas Farc-EP. Los casos, muchos sin resolver por la justicia ordinaria durante más de tres décadas, involucran figuras emblemáticas de la historia reciente del país, entre ellos Álvaro Gómez Hurtado, Jesús del Cristo Huertas Hastamorir, Pablo Emilio Guarín, Fernando Landazábal Reyes, Jesús Antonio Bejarano Ávila, Hernando Pizarro Leongómez y José Fedor Rey.
Análisis riguroso y confesiones reveladoras
La decisión de la JEP se sustenta en una revisión exhaustiva de expedientes judiciales, informes de la Fiscalía General, documentos internos de la antigua guerrilla y testimonios clave de exintegrantes del Secretariado de las Farc-EP. Confesiones consignadas en los denominados “Aportes Tempranos de Verdad” fueron determinantes para declarar la competencia, en concordancia con el Acto Legislativo 1 de 2017 y la Ley Estatutaria de la JEP.
Dos casos, dos contextos
• Caso 10: Abarca los seis asesinatos más representativos, por su gravedad e impacto, sin posibilidad de amnistía.
• Caso 05: Se centra en los hechos ocurridos en Cauca y Valle del Cauca, específicamente el crimen contra José Fedor Rey.
Responsabilidad individual y justicia restaurativa
Carlos Antonio Lozada y Carlos Huevo, antiguos mandos guerrilleros, reconocieron su responsabilidad en cinco de los homicidios. La JEP subrayó que esta competencia aplica únicamente a comparecientes dentro de la Jurisdicción, sin excluir el actuar de la Fiscalía ni de la Comisión de Acusaciones de la Cámara.
Participación activa de víctimas
Las víctimas y sus familiares podrán acreditarse en el proceso, aportar pruebas, formular observaciones y exigir reparación integral. Este paso fortalece el enfoque restaurativo de la JEP, que busca reconstruir la verdad desde una mirada plural.
Diversidad de perfiles, profundidad del conflicto
Las personas asesinadas reflejan la complejidad del conflicto armado colombiano: desde el líder político Gómez Hurtado, copresidente de la Asamblea Constituyente; pasando por el académico Jesús Antonio Bejarano, consejero presidencial de paz; hasta figuras con pasado guerrillero como Pizarro y Rey. Sus muertes, aún no esclarecidas por completo, ahora podrían encontrar respuesta bajo un modelo de justicia transicional que pone en el centro a las víctimas.
Rechazo familiar a la competencia de la JEP
La familia de Álvaro Gómez Hurtado expresó su desacuerdo con la decisión de la JEP de asumir la investigación del magnicidio. A través de su abogado Enrique Gómez Martínez, calificaron la medida como “inadmisible” y anunciaron que interpondrán los recursos legales correspondientes. Alegan que la versión ofrecida por exintegrantes de las Farc carece de credibilidad y que la Jurisdicción podría desviar líneas de investigación que han sido trabajadas por años ante la justicia ordinaria. Para los allegados del líder conservador, esta decisión representa un riesgo de impunidad y exclusión de pruebas aportadas por las víctimas.








