La tranquilidad de la tarde se vio abruptamente interrumpida en el barrio Colseguros, al norte de Bucaramanga, cuando un hombre fue asesinado a sangre fría en un ataque sicarial que ha conmocionado a la comunidad.
Según versiones preliminares, la víctima se movilizaba en motocicleta hacia las 3:20 p.m. cuando fue interceptada por dos hombres, también en moto, quienes le dispararon al menos en cuatro ocasiones sin mediar palabra. Los agresores huyeron a toda velocidad, dejando tras de sí una escena de dolor y desconcierto.
La identidad del fallecido aún no ha sido revelada por las autoridades. La Policía Metropolitana de Bucaramanga acordonó la zona y adelanta labores de investigación, incluyendo la revisión de cámaras de seguridad y la recolección de testimonios de vecinos que presenciaron el hecho.
Este crimen se suma a una preocupante escalada de violencia en la ciudad. Entre enero y noviembre,
Bucaramanga ha registrado un incremento de homicidios, lo que ha encendido las alarmas sobre la presencia de estructuras criminales organizadas en la región.
Este nuevo hecho de violencia nos interpela como ciudad. Las autoridades deben actuar con contundencia, pero también es urgente fortalecer la participación comunitaria, la denuncia segura y la protección de la vida en cada barrio. Si tienes información, acércate a las autoridades o usa los canales de denuncia anónima. La seguridad es tarea de todos.








