En una noche cargada de sensibilidad, estética y orgullo territorial, el talento bumangués se tomó la pasarela inaugural de Hecho a Mano en la Bonita, uno de los eventos más esperados de la Feria Bonita de Colombia. El Centro Vida Sur fue el escenario donde moda, creatividad y cultura se entrelazaron para demostrar que Santander no solo produce café y arepas: también diseña futuro.
Las marcas vivianaramirez_y y relicario.co fueron las encargadas de abrir esta primera jornada con dos propuestas que desbordaron autenticidad y profundidad:
• Viviana Ramírez presentó La Inmersión, una colección que invita a explorar lo profundo desde lo artístico y lo contemporáneo. Con siluetas envolventes y texturas que evocan lo subacuático, la diseñadora bumanguesa reafirmó su lugar como voz creativa del diseño consciente.
• Relicario nos cautivó con Serena, una propuesta que fluye como el agua y conecta con lo étnico y espiritual.
Cada pieza tejida, bordada o estampada parecía narrar una historia ancestral, en diálogo con la naturaleza y el alma.
Desde la memoria textil hasta la innovación en diseño, las mujeres santandereanas están hilando futuro con manos firmes y mirada profunda. Cada puntada, cada silueta, cada relato visual que emerge en Hecho a Mano en la Bonita es testimonio de una identidad que se resiste al olvido y se reinventa con fuerza. Diseñadoras, artesanas y emprendedoras están transformando el territorio desde la moda, reivindicando saberes ancestrales y abriendo caminos de empoderamiento que conectan lo íntimo con lo colectivo.
Este arranque no solo marcó el pulso estético de la Feria, sino que reafirmó el poder, la berraquera y el talento de Bucaramanga como capital creativa. Hecho a Mano en la Bonita se consolida como vitrina nacional para diseñadores, artesanos y emprendedores que fusionan tradición e innovación, demostrando que la moda colombiana está en su mejor momento y lista para conquistar al mundo.
Con más de 170 marcas participantes y una narrativa inspirada en el agua como símbolo de vida y transformación, el evento resalta la riqueza y diversidad del talento local. Cada prenda, cada accesorio, cada textura cuenta una historia de dedicación, arte y territorio.
Santander está en la pasarela. Y su moda, hecha a mano, está hecha con alma.








