En un avance médico sin precedentes, el Hospital Internacional de Colombia (HIC) ha realizado con éxito la primera cirugía de Estimulación Cerebral Profunda (DBS) en Colombia para tratar la depresión resistente a tratamientos convencionales. Paciente desde los 17 años luchando contra esta enfermedad, ha encontrado una nueva esperanza gracias al trabajo del médico William Omar Contreras, neurocirujano funcional e investigador del HIC.
La depresión, que afecta a unos 280 millones de personas en todo el mundo según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es una enfermedad mental que puede robar la iniciativa, la alegría y la motivación de las personas. En el caso de esta joven, la enfermedad la había dejado incapacitada y sin esperanza, hasta que conoció al Dr. Contreras y su equipo.
«La depresión no es falta de carácter, es un desequilibrio eléctrico y químico en el cerebro», explica el Dr. Contreras. «Es como si las luces se apagaran en barrios clave de una ciudad, afectando la iniciativa, motivación y la felicidad». El Dr. Contreras y su equipo han trabajado arduamente para desarrollar esta técnica y ofrecer una nueva opción de tratamiento para pacientes con depresión resistente.
La cirugía, que requirió un equipo multidisciplinario de expertos, es un logro significativo en la lucha contra la depresión en Colombia. «Estamos orgullosos de haber podido ofrecer una nueva esperanza a Lorena y a otros pacientes que luchan contra esta enfermedad», afirmó el Dr. Contreras.
La historia de la joven es un testimonio de la dedicación y el compromiso del Dr. Contreras y su equipo en la búsqueda de soluciones para las enfermedades más complejas. Su trabajo es un ejemplo de cómo la investigación y la innovación pueden cambiar vidas y ofrecer nuevas oportunidades para aquellos que más lo necesitan.
«La vida que tenemos siempre va a valer la pena vivirla», afirma la paciente, quien se sometió a una cirugía de Estimulación Cerebral Profunda en el Hospital Internacional de Colombia. «No nos subestimemos, no pensemos que somos débiles. Hay que hablar, hay que buscar ayuda. Todos debemos tener un psicólogo de cabecera. La salud mental incapacita, a veces más que una enfermedad física».
Con un corazón renovado y la convicción de que hay luz al final del túnel, la joven agradece al equipo del Dr. William Contreras por el trato profesional y humano que la vio como una persona, no un diagnóstico, y planea retomar su vida con esperanza y determinación.








