Este domingo 21 de septiembre, en medio de los sabores, colores y tradiciones del Festival de Colonias, habrá un espacio para algo más profundo: la memoria. Mientras convidamos bocados santandereanos y celebramos la diversidad de nuestro territorio, también abrimos el corazón para hablar de quienes aún no han regresado.
En Santander, buscamos a más de 4.600 personas dadas por desaparecidas en el contexto del conflicto armado. Cada una representa una historia truncada, una familia que espera, una comunidad que no olvida. Este número no es solo una cifra: es un llamado urgente a la empatía, a la verdad, a la reparación.
¿Por qué hablar de esto en un festival?
Porque la memoria también se construye en los espacios de encuentro. Porque el dolor no debe estar aislado, y porque la búsqueda necesita del compromiso colectivo. En Santander, el histórico de desapariciones forzadas es alarmante, y aunque el tiempo pasa, la dignidad de quienes esperan respuestas no caduca.
Entre arepas, mute y bocadillos, también compartimos historias
Les esperamos este domingo para conversar, escuchar y sumar voluntades. La Unidad de Búsqueda, organizaciones sociales y familiares estarán presentes para compartir avances, testimonios y formas de participar en esta causa que nos toca a todos.
La búsqueda es también un acto de amor
En tiempos donde los afectos son vulnerables, recordar a los desaparecidos es cuidar el tejido humano que nos une. Es decirles a sus familias que no están solas. Es hacer del festival un espacio de vida, de resistencia y de esperanza.








