Un trágico incidente ha sacudido a la comunidad de San Rosa, Sur de Bolívar, luego del asesinato de dos policías que fueron atacados con una carga explosiva mientras se desplazaban en motocicleta por zona rural del municipio. Las víctimas, identificadas como el subteniente Omar Enrique Medina Cuberos y el patrullero Jorge Eduardo Ramírez Herrera, perdieron la vida en cumplimiento del deber.
Este ataque ocurre en un contexto de creciente violencia en la región, que ha generado una situación critica de orden público. Desde febrero, se han lanzado alertas tempranas sobre la necesidad de atención urgente para proteger a la población civil amenazada por grupos armados ilegales como el ELN, las disidencias de las FARC y el Ejército Gaitanistas de Colombia-EGC.
La policía Nacional de Colombia ha condenado el ataque y ha desplegado todas sus capacidades para capturar a los responsables. Además, los gobernadores de los departamentos del nororiente, incluyendo Santander, Norte de Santander, Antioquia, Boyacá y Cesar, se han reunido para pedir ayuda al gobierno del presidente Petro ante la difícil situación de violencia que ahoga a los habitantes de la región del Magdalena Medio.








