La Secretaría de Educación de Bucaramanga presentó oficialmente ante los rectores de las instituciones educativas oficiales la estrategia Prepárate para avanzar, una iniciativa enmarcada en el Plan de Desarrollo Municipal, diseñada para fortalecer progresivamente la preparación de los estudiantes en las Pruebas Saber.
Con una inversión de $3.844.380.097,82, la estrategia impactará las 47 instituciones educativas oficiales del municipio. En su primera fase, se están aplicando pruebas diagnósticas en 45 IEO a estudiantes de grado once como punto de partida para el diseño de acciones de refuerzo y acompañamiento pedagógico. La prueba aplicada tiene una duración de 9 horas, distribuidas en jornadas de mañana y tarde.
Conscientes de la importancia de mejorar la calidad educativa y de cerrar la brecha existente entre colegios públicos y privados, la administración del alcalde Jaime Andrés Beltrán ha establecido como meta prioritaria el fortalecimiento de las competencias evaluadas a nivel nacional.
Se espera beneficiar a 12.000 estudiantes en diferentes niveles educativos. El enfoque no se limita al grado once, sino que contempla un proceso progresivo desde los primeros ciclos, con acciones específicas para estudiantes de tercero, quinto, séptimo, noveno, décimo y undécimo grado, de forma que desde primaria hasta el bachillerato los estudiantes se preparen de manera continua y efectiva para las pruebas nacionales.
“Queremos que este sea un proceso continuo, desde primaria hasta bachillerato, que permita a nuestros estudiantes prepararse de manera sólida y con tiempo suficiente para estas pruebas. Este fortalecimiento comenzó en este gobierno y esperamos que se consolide durante el resto del periodo y que sea continuado por las administraciones futuras. Es un compromiso con la calidad educativa del municipio y con la equidad entre nuestros estudiantes”, afirmó Martha Cecilia Guarín Lizcano, secretaria de Educación.
Una invitación a las familias: Aunque la estrategia contempla recursos gratuitos para los estudiantes, el éxito de esta apuesta pedagógica también depende del compromiso que los jóvenes asuman en casa. En muchos hogares, los costos de este tipo de preparación serían inaccesibles, por lo que es fundamental que padres y cuidadores incentiven y valoren el esfuerzo institucional. Como dice el dicho popular, “lo que no nos vale, hagámoslo fiesta” — una actitud que debe transformarse en conciencia, para aprovechar estas oportunidades que buscan ampliar el futuro académico de miles de jóvenes.
Voz estudiantil: “Al principio pensé que sería como una clase más, pero el simulacro me hizo pensar en lo poco que a veces nos tomamos en serio estas pruebas. Yo quiero estudiar ingeniería, y si tengo esta oportunidad gratis, pues hay que aprovecharla. En mi casa me dijeron: ‘tú verás si quieres avanzar’. Y eso me quedó sonando.
Sí, yo quiero avanzar”, expresó María Camila Sandoval, estudiante de grado once de una institución oficial de Bucaramanga.








