Debido al fuerte invierno que atraviesa el país, las autoridades técnicas han iniciado el seguimiento a una posible operación de vertimiento controlado desde la Central Hidroeléctrica Sogamoso, operada por ISAGEN, como medida preventiva ante el aumento significativo del nivel del embalse Topocoro, que se encuentra cercano a su cota máxima de 320 metros sobre el nivel del mar.
Según el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM), más de 20 cuencas hidrográficas del país están en alerta roja, incluida la del río Sogamoso. Las precipitaciones constantes en Cundinamarca, Boyacá y el sur de Santander han provocado crecientes súbitas en los ríos Suárez, Chicamocha y sus afluentes, lo que ha incrementado el ingreso de agua al embalse.
La situación ha golpeado especialmente al departamento de Santander, donde 25 municipios han declarado la calamidad pública. Se reportan más de 3.300 familias damnificadas, cerca de 1.300 viviendas afectadas, más de 40 vías averiadas y considerables pérdidas en cultivos como yuca, plátano, café, cacao, cítricos y palma de aceite.
Hasta el momento, el embalse ha permitido contener los caudales de la cuenca y ha evitado emergencias aguas abajo. Sin embargo, ante la persistencia de las lluvias, las autoridades responsables han iniciado una fase de monitoreo para definir si es necesario liberar parte del volumen embalsado mediante vertimiento controlado. De concretarse esta medida, se espera un aumento en el nivel del río Sogamoso aguas abajo de la presa Latora.
En caso de activarse el vertimiento, se pondrá en marcha el Plan de Acción Durante Emergencias y Contingencias (PADEC), que contempla la notificación a los organismos municipales encargados de la gestión del riesgo, como cuerpos de bomberos, hospitales, emisoras locales y autoridades departamentales. Estas entidades determinarán si es necesario activar sus propios protocolos de emergencia.
A las comunidades cercanas se les recomienda adoptar medidas preventivas:
No ingresar a la zona del río entre el Puente La Paz y la presa Latora.
Vigilar posibles incrementos en el nivel del río.
Evacuar islas o bancos de arena formados en el cauce.
Mantener a salvo objetos personales y animales de la ribera.
Supervisar a menores de edad y evitar que permanezcan solos cerca del agua.
Trasladar ganado y semovientes a zonas altas.
Tener en cuenta que algunos cultivos podrían verse inundados.
Estar atentos a las indicaciones de los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo.
El monitoreo continuará de forma permanente y cualquier decisión sobre el vertimiento será comunicada oportunamente, con el objetivo de salvaguardar la vida y los bienes de quienes habitan en las zonas ribereñas del río Sogamoso.








