Luego de la sanción de una nueva Ley sancionada por el Congreso de la República, las familias campesinas y aquellas que pertenecen a los estratos 1, 2 y 3 tendrán derecho a un subsidio del 70 % sobre el costo de la conexión interna al servicio de gas natural en viviendas de interés social (VIS), prioritario (VIP) y mejoramiento de vivienda.
Esta medida permitirá que más de 1.6 millones de hogares puedan dejar de usar leña para cocinar, reduciendo significativamente el riesgo de enfermedades respiratorias y cuidando el medio ambiente. La iniciativa busca avanzar hacia una transición energética justa y con enfoque social, cerrando brechas de desigualdad y mejorando la calidad de vida de las poblaciones más vulnerables.
Con la entrada en vigencia de esta ley, muchas familias dejarán de pagar entre $1.5 y $2 millones en instalación de gas, recursos que podrán destinar a necesidades como alimentación, salud y educación. Además, se destaca el impacto positivo en la vida de miles de mujeres, quienes podrán invertir su tiempo en actividades personales y familiares, en lugar de estar expuestas al humo de la cocina.
Esta legislación representa un paso firme hacia la equidad energética, dignificando las condiciones de vida en el campo y la ciudad.
La presidenta de la Asociación Colombiana de Gas Natural (Naturgas), Luz Stella Murgas Maya, destacó que esta medida representa un avance concreto en la lucha contra la pobreza energética. Según explicó, el acceso al gas natural no solo mejora la calidad de vida de millones de colombianos, sino que también reduce enfermedades respiratorias y libera tiempo para que las mujeres puedan dedicarse a sus proyectos personales. “Cambiamos la conversación del sector al demostrar, con datos y análisis, cómo este servicio tiene incidencia directa en la superación de la pobreza”, afirmó Murgas, quien también impulsó la creación del Índice Multidimensional de Pobreza Energética para medir el impacto de estas políticas en los territorios.








