La reciente visita de la ministra de Transporte, María Fernanda Rojas, a Bucaramanga abrió la puerta a discusiones fundamentales sobre el futuro del sistema integrado de transporte masivo en el Área Metropolitana. En su intervención, Rojas anunció que se trabajará en una hoja de ruta para la posible implementación de un sistema de tranvía, una propuesta que contradice el plan previamente expuesto por el presidente Gustavo Petro, quien hace dos años promovía el uso de buses eléctricos.
Este cambio de enfoque genera múltiples interrogantes, muchas de ellas planteadas por el director ejecutivo de Prosantander, Juan Pablo Remolina, en su columna periodística: ¿Qué estudios respaldan esta decisión? ¿Cuáles son los costos y beneficios de cada opción? ¿Qué impacto tendrá en el sistema actual? ¿Es necesaria la liquidación de Metrolínea? Además, surgen dudas sobre la gestión gubernamental en estos procesos: ¿Quién lidera estas iniciativas desde el gobierno nacional?
Pero el transporte no es el único asunto pendiente para Santander. Diversas obras de infraestructura, fundamentales para el desarrollo del departamento, siguen en espera de definiciones y avances. Como señala Remolina, la comunidad reclama claridad sobre la ampliación de la vía Bucaramanga-Barbosa, la terminación de la variante de San Gil, la vía Yuma, la vía Curos-Málaga, la Transversal del Carare, la vía San Gil-Charalá-Duitama y la construcción del retorno de Newport. También preocupa la falta de avances en la doble calzada Bucaramanga-Rionegro y el estancamiento de la Ruta del Cacao, cuya ejecución está al 99%.
Uno de los proyectos más mencionados en el Plan Nacional de Desarrollo es la navegabilidad del río Magdalena. Se han asignado 10.000 millones de pesos para estudios y diseños de obras rígidas sobre el río, pero aún no se ha definido una fecha para el inicio de su construcción.
Ante este panorama de incertidumbre, surge una pregunta clave ¿Dónde está el bloque parlamentario de Santander? Los congresistas que promovieron la inclusión de estas iniciativas en el Plan Nacional de Desarrollo tienen la responsabilidad de exigir su ejecución. La falta de gestión en estos proyectos deja a Santander en una situación de abandono institucional, con una población que reclama respuestas y soluciones urgentes.
La visita de la ministra Rojas podría ser una oportunidad para generar avances concretos, pero es necesario que las autoridades locales y nacionales trabajen de manera coordinada. Santander necesita decisiones conjuntas y acciones inmediatas para resolver los desafíos que afectan la calidad de vida de sus habitantes.








