Pasaron más de diez años, cargados de incertidumbre, antes de que una familia en Santander pudiera despedir de manera digna a su ser querido desaparecido. El primero en recibirlos fue un joven de 15 años, quien, con firmeza, tomó en sus brazos la urna con el cuerpo de su padre, desaparecido cuando él aún era un bebé. A pesar del tiempo transcurrido, los relatos de su familia le dieron vida en su memoria y lo llenaron de recuerdos para despedirlo dignamente junto a sus seres queridos.
Esta acción humanitaria de entrega digna, es el resultado del trabajo articulado entre la JEP, la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) y el Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses (INMLCF). Además, el Grupo Interno de Trabajo de Búsqueda, Identificación y Entrega de Personas Desaparecidas (GRUBE) de la Fiscalía General de la Nación (FGN) participó activamente en este proceso.
El hallazgo e identificación del cuerpo se dio en el marco de la medida cautelar ordenada en 2023 por la Sección de Ausencia de Reconocimiento (SARV) de la JEP, para proteger el Cementerio Católico de Saravena (Arauca), donde se reportó la inhumación de cuerpos de personas desaparecidas durante el conflicto armado. A partir de esta medida judicial, la Unidad de Búsqueda pudo intervenir el camposanto para realizar la prospección y recuperación del cuerpo de esta víctima, que fue identificada por Medicina Legal. Esta articulación permitió la entrega digna en Girón, Santander.
La intervención forense se llevó a cabo después de la solicitud de Gladys Yolanda Montes Ovalles, representante de familias de víctimas de desaparición forzada y ejecuciones extrajudiciales en Arauca. Montes presentó fotografías de bóvedas con cuerpos no identificados y de un panteón con restos esqueletizados almacenados en bolsas plásticas. A partir del trabajo de la UBPD, se han recuperado seis cuerpos, incluido el de la víctima entregada en Girón, Santander. Los demás cuerpos están siendo identificados por Medicina Legal.








