La Alcaldía de Bucaramanga planea invertir cerca de 60 mil millones de pesos en la modernización de su red semafórica, compuesta por más de 1.300 dispositivos obsoletos que generan congestión diaria. Esta cifra se destinará principalmente a actualizar la carrera 27 y otros corredores críticos, incorporando fibra óptica, sensores inteligentes y sistemas de gestión en tiempo real para optimizar el flujo vehicular. El proyecto responde a fallas constantes por obsolescencia —muchos equipos superan los 40 años— y robos de cableado, como los reportados recientemente en La Rosita.
Bucaramanga opera con 1.396 semáforos, de los cuales 876 usan LED y 520 bombillos halógenos, pero la red es vulnerable a fluctuaciones eléctricas y vandalismo, agravando el tráfico en el centro y accesos clave. En febrero, se contrataron 93 auxiliares viales y se anunció la reparación de 1.130 semáforos por fases durante 2026, como medida temporal mientras avanza la renovación total. El director de Tránsito, Jhair Manrique, enfatizó que sin cableado estructural adecuado, no se pueden implementar semáforos inteligentes, por lo que la inversión inicia por la base.
El empréstito municipal superará los $500 mil millones, incluyendo este rubro para semáforos junto a infraestructura vial y ciclorrutas. Concejales como Cristian Reyes impulsan debates para priorizar recursos del impuesto vehicular (15 mil millones anuales) en seguridad vial. La meta es reducir tiempos de viaje y accidentes en puntos como carrera 27, 33, 15 y 9, avanzando por etapas para minimizar interrupciones.
Autoridades locales destacan que esta renovación no solo mejorará la movilidad diaria de 800 mil bumangueses, sino que también generará empleo temporal en instalación y mantenimiento durante 2026, alineándose con planes de seguridad vial impulsados por el Concejo Municipal.








