Girón, Santander. La tarde del martes 29 de julio, un nuevo hecho de violencia estremeció al barrio Aldea Alta de Girón. La víctima fue identificada como Silvia Juliana de la Rosa Cuéllar, de 23 años, quien recibió un disparo en la cabeza mientras se disponía a abordar un vehículo solicitado por plataforma digital.
Según versiones preliminares, varios hombres armados que se movilizaban en un Kia Picanto gris abrieron fuego desde el interior del automóvil. El ataque ocurrió sobre la calle 33 con carrera 35, en plena vía pública, y dejó a Silvia Juliana tendida sobre el asfalto. Testigos relatan que su acompañante, otra mujer, rompió en llanto al verla caer, gritando desesperadamente su nombre.
Hipótesis del crimen
Las autoridades investigan si el homicidio estaría relacionado con presuntas retaliaciones criminales. Silvia Juliana sería, según fuentes cercanas al caso, pareja sentimental de un hombre conocido como alias “Holandés”, presunto integrante del grupo delincuencial Los del Sur, capturado recientemente. Se presume que la joven se dirigía al Palacio de Justicia para una diligencia relacionada con su pareja.
Reacción de las autoridades
La Policía Nacional desplegó un operativo inmediato que derivó en un enfrentamiento armado en el sector conocido como la “Y” de Betania. Uno de los presuntos agresores habría resultado herido y se habría refugiado en el barrio Café Madrid, aunque esta información aún no ha sido confirmada oficialmente. Las autoridades continúan con la recolección de pruebas, revisión de cámaras de seguridad y entrevistas a testigos, incluido el conductor del vehículo que iba a recoger a la víctima.
Clamor ciudadano por seguridad
El crimen ha reavivado el temor entre los habitantes de Girón, quienes denuncian una creciente percepción de inseguridad. Según la encuesta “Dirigentes de Santander” de Excellentia Focus Group, la inseguridad representa el 30,5% de las preocupaciones ciudadanas, siendo el principal dolor de cabeza para los santandereanos. En barrios como El Poblado, la presencia de más de 200 habitantes de calle ha generado una crisis de seguridad que los vecinos califican como “insostenible”.
Hay miedo en la comunidad
“Ya no se puede salir tranquilo ni a la tienda”, lamentó María Teresa Gómez, vecina del sector, quien presenció el caos tras el ataque. Luis Eduardo Rueda, comerciante de la zona, expresó que “la delincuencia se ha tomado las calles y las autoridades no dan abasto”. Por su parte, Julián Acevedo, líder comunitario, pidió mayor presencia policial: “Necesitamos patrullajes constantes, no solo cuando ocurre una tragedia”. Estas voces reflejan el creciente temor que se vive en Girón, donde la inseguridad ha dejado de ser una percepción para convertirse en una realidad cotidiana.








