Durante una rueda de prensa celebrada esta semana, el gobernador de Santander, Juvenal Díaz Mateus, se pronunció con contundencia sobre la reciente condena a Óscar Camargo Ríos, alias “Pichi”, a quien calificó como uno de los principales generadores de inseguridad en el área metropolitana de Bucaramanga.
El mandatario se refirió a los 52 años de prisión impuestos por el Tribunal Superior de Bucaramanga al cabecilla del grupo delincuencial “Los de San Rafa”, por delitos como homicidio, tráfico de estupefacientes, concierto para delinquir, desaparición forzada y porte ilegal de armas de fuego. La condena revocó un fallo absolutorio de primera instancia, tras la apelación de la Fiscalía General de la Nación, que presentó nuevas pruebas clave.
“Qué se pudra en la cárcel, 52 años le da la justicia. Ojalá lo resguarden bien para que no se nos vuelva a volar”, expresó Díaz Mateus, aludiendo a las dos ocasiones en que Camargo Ríos logró escapar de centros de reclusión.
El gobernador destacó que esta decisión judicial representa un avance significativo en la lucha contra el crimen organizado y podría contribuir a la reducción de hechos delictivos en la región.








