Los colombianos despertaron este domingo 1 de febrero de 2026 con un alivio en el bolsillo: el Gobierno Nacional decretó una rebaja de $500 por galón en la gasolina corriente, vigente desde las primeras horas del día en todo el territorio nacional. Esta medida, impulsada por el Ministerio de Minas y Energía, surge del equilibrio financiero logrado en el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC), que saldó deudas acumuladas y evitó mayores cargas fiscales.
El ajuste fija el ingreso al productor en $10.348,60 por galón, llevando el precio promedio a unos $15.500, un respiro significativo tras años de incrementos que elevaron el costo del combustible por encima de los $15.000 en promedio. El diésel (ACPM) permanece estable para enfocar subsidios en sectores vulnerables como transporte público y estratos bajos, equilibrando el impacto económico general.
En Bucaramanga y Santander, el galón ahora ronda los $15.300, mientras Bogotá se acerca a $15.600, Medellín y Cali a $15.400, con ahorros estimados de hasta $10.000 por tanque lleno. Esta baja dinamizará el comercio local y la movilidad diaria en una región pujante como la nuestra.
El ministro Edwin Palma resaltó la decisión como un paso técnico responsable, diferenciándola de políticas previas que generaron déficits ocultos. Analistas anticipan posibles rebajas adicionales si el petróleo y el dólar se mantienen favorables, aunque enfatizan la necesidad de monitoreo continuo para blindar la estabilidad. Para los santandereanos, llega como un empujón oportuno al emprendimiento y la economía doméstica en este arranque de mes.








