La Defensoría del Pueblo de Colombia emitió un llamado urgente a las autoridades estatales ante el alarmante aumento de desplazamientos y confinamientos forzados registrados entre enero y junio de 2025. La situación, marcada por graves vulneraciones a los derechos humanos, refleja una crisis humanitaria que exige atención inmediata y coordinada.
Impacto del conflicto armado:
• Un total de 82.819 personas fueron víctimas de desplazamiento masivo, obligadas a abandonar sus hogares, territorios y medios de vida.
• Otras 50.713 personas quedaron confinadas, debido a enfrentamientos, presencia de grupos armados ilegales y restricciones impuestas por el conflicto.
• Solo en junio, 856 personas, principalmente de Antioquia, Chocó y Valle, tuvieron que huir en busca de refugio seguro. Además, 14.993 ciudadanos se vieron forzados a permanecer en sus comunidades bajo condiciones extremas. El departamento más afectado fue Guaviare, con 10.000 personas confinadas, limitadas en su acceso a servicios básicos como salud, alimentación y movilidad.
Reiteración institucional: La Defensoría instó a las entidades del Estado a redoblar esfuerzos para proteger a las comunidades más vulnerables, garantizar asistencia humanitaria efectiva y mejorar las condiciones de seguridad en los territorios afectados. El llamado incluye acciones preventivas frente a nuevas violaciones y el fortalecimiento de rutas de atención integral para las víctimas.
Flujos migratorios irregulares y riesgos humanitarios
En paralelo, el país enfrenta dinámicas migratorias mixtas que intensifican los retos en materia de protección y derechos humanos.
Tránsito en situación irregular:
• Durante el primer semestre, 84.083 personas atravesaron Colombia en condición migratoria irregular.
• La mayoría proviene de Venezuela, Ecuador y la India, incluyendo 33.246 mujeres, 33.102 hombres y 17.735 menores de edad, todos en alto riesgo de trata de personas, violencia sexual, y explotación de niños y niñas.
Retorno migratorio en aumento:
• En el mismo periodo, 12.347 migrantes ingresaron al país con el propósito de retornar a sus lugares de origen.
• Este fenómeno sigue en ascenso, mientras quienes emprenden el trayecto enfrentan precariedad extrema, peligros constantes y condiciones que vulneran su integridad.








