La reforma tributaria impulsada por el Gobierno Nacional fue archivada este martes tras ser rechazada por la Comisión Cuarta del Senado, que votó con nueve sufragios en contra y solo cuatro a favor de la ponencia positiva. La iniciativa buscaba recaudar 16,3 billones de pesos para financiar el Presupuesto General de la Nación en 2026.
El resultado de la votación marcó el fin de un proyecto que, desde su radicación, enfrentó un camino accidentado en el Congreso. A lo largo del trámite legislativo, se presentaron señalamientos por presuntas maniobras dilatorias y controversias jurídicas sobre la validez de su archivo, luego de decisiones previas en otras comisiones económicas.
Desde la oposición, el senador conservador Efraín Cepeda celebró la decisión, argumentando que la propuesta afectaba a los sectores populares y de clase media. Además, cuestionó la necesidad de nuevos tributos cuando, según dijo, el Ejecutivo mantiene sin ejecutar 75 billones de pesos, de los cuales 34,4 billones corresponden a inversión.
En contraste, desde el oficialismo hubo críticas al desenlace. La representante Aída Avella, del Pacto Histórico, señaló que el rechazo a la reforma favorece a los contribuyentes de mayores ingresos. Como respuesta, propuso que los congresistas renuncien al aumento salarial previsto para el próximo año.
Por su parte, el senador Jorge Hernán Bastidas advirtió sobre presuntas irregularidades en el trámite legislativo y cuestionó la coherencia de aprobar un presupuesto sin asegurar los recursos para su ejecución.
Cabe recordar que el proyecto original contemplaba una meta de recaudo de 26,3 billones de pesos, cifra que fue reducida en 10 billones durante las negociaciones. Entre los puntos eliminados se encontraban medidas polémicas como el incremento del IVA a los combustibles y los impuestos a actividades económicas de las iglesias.








