El Congreso de la República está presionando a las autoridades de tránsito y movilidad para endurecer los controles sobre el uso de patinetas y motos eléctricas en las vías del país, luego de que se registraran 597 incidentes viales en los últimos dos años, con dos muertes y 13 heridos de gravedad. La alerta se suma al crecimiento acelerado de estos vehículos, pero también al aumento de accidentes, el incumplimiento de normas y la oleada de robos que afectan a usuarios en ciudades como Bogotá.
Según datos de Medicina Legal y de la Dirección de Movilidad de la Alcaldía de Bogotá, la mayoría de los casos se han presentado en zonas de alta circulación, como la Avenida Séptima, donde patinetas y motos eléctricas comparten espacio con ciclistas, peatones y vehículos motorizados. Entre las causas destacan choques contra otros automotores, colisiones con personas y caídas por exceso de velocidad, especialmente en corredores y ciclorrutas donde varios usuarios reconocen que no siempre se respetan los límites establecidos.
Desde el Congreso, el representante a la Cámara Hernando González (Cambio Radical) ha exigido que las autoridades apliquen la Ley 2486 de 2025 con rigurosidad, sobre todo en lo que corresponde al uso obligatorio de casco, rodilleras, anteojo protector, luces y prendas reflectivas, así como al respeto de rutas y límites de velocidad. González advierte que, sin un control efectivo, se mantiene un vacío de seguridad que expone a conductores y peatones, en particular en horas pico y en zonas comerciales.
En el mismo sentido, el también congresista Ciro Rodríguez (Partido Conservador), miembro de la Comisión Sexta, ha recordado que la ley ordena al Ministerio de Transporte y a las autoridades municipales definir y hacer cumplir las zonas por donde pueden transitar estos vehículos eléctricos, así como sancionar a quienes incumplen las condiciones establecidas. Rodríguez insiste en que las normas ya existen, pero su aplicación es desigual entre ciudades, lo que genera confusión y riesgo para todos los actores viales.
Usuarios consultados en la Avenida Séptima aseguran que las patinetas y motos eléctricas son una opción práctica, económica y fácil de adquirir para desplazarse en distancias cortas, pero también reconocen que muchos conductores no respetan las normas, sobrepasan la velocidad permitida y circulan por zonas restringidas. Además, denuncian que ha aumentado el robo de estos vehículos y exigen mayor presencia de la Policía Nacional, controles en puntos críticos y campañas de educación vial para evitar incidentes.
La Ley 2486 de 2025, que rige para los vehículos eléctricos livianos de movilidad personal urbana como patinetas y bicicletas eléctricas, establece, entre otras medidas, una velocidad máxima de 25 km/h en ciclorrutas y entre 35 y 40 km/h en vías vehiculares, prohibición de circular por aceras y andenes y la obligatoriedad del casco y elementos de seguridad. La norma también contempla sanciones económicas de hasta seis salarios mínimos diarios para quienes desobedecen estas disposiciones, una herramienta que el Congreso pide que se use de forma sistemática para reducir la accidentalidad.
Ante el escenario, el Congreso llama a que alcaldías, secretarías de Movilidad y organismos de tránsito articulen inspección, sanción y educación, con el fin de que las patinetas y motos eléctricas se integren de manera segura al sistema de transporte urbano, sin poner en riesgo a los usuarios ni a los demás actores viales.








