Un adolescente de 17 años, conocido como alias de «Julito», fue aprehendido por autoridades en Lebrija, Santander, mientras se encontraba oculto en una finca rural cercana al aeropuerto Palonegro. El menor es señalado como presunto autor del feminicidio de Cynthia Valeria Espitia Argüello, su exnovia de igual edad, perpetrado el 20 de enero en el barrio San Miguel de Bucaramanga.
Modalidad del crimen
Según la investigación policial, el ataque ocurrió alrededor de las 8:30 p.m. cuando «Julito», acompañado de dos cómplices en una motocicleta, interceptó a Cynthia y a dos de sus amigas en el sector citado. Los sujetos dispararon en repetidas ocasiones contra el grupo de jóvenes sin mediar palabra, lo que ocasionó la muerte de Cynthia en un centro médico y dejó heridas a sus acompañantes. La víctima falleció tras recibir impactos de bala en el ataque.
Motivo presunto
El general William Quintero, comandante de la Policía Metropolitana de Bucaramanga, indicó que el asesinato habría sido motivado por la negativa del menor a aceptar el término de la relación con Cynthia. De acuerdo con declaraciones de una familiar de la fallecida, ambos habían tenido diferencias y no mantenían ninguna relación activa, pero el adolescente persistía en una actitud posesiva. Allegados relataron que Cynthia vivía bajo amenazas constantes y debió mudarse y aislarse por miedo al agresor.
Historial criminal
La Policía Metropolitana de Bucaramanga ya tenía en la mira a alias «Julito» como reconocido actor criminal de Floridablanca, investigado por su presunta participación en varios hechos de sicariato cometidos tanto en Bucaramanga como en el vecino municipio desde 2025. El menor fue descrito como uno de los delincuentes que más había venido afectando la seguridad de esa localidad y permanecía vinculado a múltiples investigaciones por actos violentos. Las autoridades estiman su participación en más de 15 homicidios en el área metropolitana desde noviembre del año anterior.
Operativo judicial
La captura del adolescente se logró tras una intensa búsqueda coordinada entre investigadores judiciales, la unidad de Infancia y Adolescencia y el grupo Goes de la Policía, que incluyó el uso de sobrevuelos con drones y el análisis de material videográfico enviado por el sospechoso a sus familiares. En el operativo se incautó un arma de fuego que habría sido utilizada en los crímenes. Actualmente el menor permanece bajo custodia de un juez de menores, mientras la Fiscalía continúa las investigaciones para determinar su responsabilidad en otros hechos violentos.








