La ciudad de Bucaramanga enfrenta un problema crónico que se repite a diario en las horas pico: un sistema de semáforos obsoleto que genera desorden, filas kilométricas y mayores riesgos de accidentes en varias de sus principales avenidas. Ante esa situación, la Alcaldía de Bucaramanga ha presentado ante el Concejo Municipal una propuesta de empréstito por cerca de 500.000 millones de pesos para modernizar la red semafórica y avanzar hacia una movilidad más ordenada y segura.
Semáforos viejos, tráfico cada vez peor
Según funcionarios de la Dirección de Tránsito y de Planeación, gran parte de la infraestructura semafórica de la ciudad tiene más de 30 años de antigüedad, lo que dificulta la sincronización de los tiempos y la gestión en tiempo real del tráfico. En avenidas como el malecón, el intercambio vial y sectores céntricos como la calle Real y el sector de Boston, los semáforos se desfasan, se apagan o cambian sin coordinación, lo que genera confusiones tanto para conductores como para peatones.
Autoridades locales reconocen que, en los últimos años, el aumento de vehículos y la densidad poblacional han superado con creces la capacidad de un sistema pensado para una ciudad más pequeña. “Bucaramanga no puede seguir con una red semafórica obsoleta que genera desorden, pérdida de tiempo y más posibilidades de accidentes”, aseguró un vocero de la Secretaría de Movilidad en declaraciones recientes.
Millones para una nueva movilidad
La propuesta presentada al Concejo contempla la renovación de equipos, la adquisición de tecnología inteligente de control de tráfico y la instalación de sistemas de comunicación que permitan ajustar los tiempos de luz según la congestión en tiempo real. De materializarse el empréstito, se priorizarían primeros trabajos en corredores viales de mayor flujo, como el eje norte‑sur y las conexiones de la conurbación con Floridablanca y Girón.
El objetivo de la administración es, además, integrar esta renovación con otros ejes de la política de movilidad: mejoras en el transporte público, ampliación de ciclorrutas y programas de educación vial, buscando que la ciudad deje de ser percibida como un “tapón permanente” por sus habitantes y visitantes.
Reacciones de los bumangueses
En redes sociales y en medios locales, la discusión sobre el tema ha ganado fuerza en las últimas horas. Usuarios de TikTok e Instagram han vuelto virales videos grabados en los principales semáforos, mostrando cómo se forman trancones en pleno pico de la mañana y de la tarde. Muchos ciudadanos respaldan la idea de la modernización, pero también exigen rapidez y transparencia en la ejecución de los recursos.
Mientras tanto, el debate continúa en el Concejo Municipal, donde ediles analizan el impacto financiero del empréstito y discuten de qué manera la inversión se traducirá en un cambio visible en el día a día de quienes se desplazan por las calles de Bucaramanga.








