Autoridades de salud confirmaron que un paciente con fiebre amarilla, proveniente de Guasdualito (Venezuela), fue trasladado a Bucaramanga para recibir atención especializada. El caso fue detectado inicialmente en el Hospital San Vicente de Arauca y confirmado mediante prueba PCR por la Fundación Cardiovascular de Colombia.
El paciente se encuentra estable y bajo seguimiento médico. Según la Secretaría de Salud de Santander, este es un caso foráneo, sin implicaciones de contagio local, por lo que no representa riesgo epidemiológico para la población de Bucaramanga ni para sus visitantes.
El secretario de Salud de Santander, Edwin Antonio Prada Ramírez, explicó que el departamento mantiene control epidemiológico riguroso y que no se han reportado casos autóctonos de fiebre amarilla en Santander:
“Este caso corresponde a una persona que no reside en nuestro territorio. Bucaramanga ha sido escenario de atención médica, no de contagio. Reiteramos que la fiebre amarilla es prevenible con una sola dosis de vacuna, gratuita y disponible en todos los municipios del departamento. Invitamos a la ciudadanía a mantener la calma y acudir a los puntos de vacunación habilitados.”
Las autoridades de salud recuerdan que la fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos, y que la vacunación es la medida más efectiva para evitarla. Se recomienda:
• Aplicarse la vacuna al menos 15 días antes de viajar a zonas de riesgo.
• Usar repelente y ropa que cubra brazos y piernas.
• Dormir con toldillo o mallas en ventanas.
• Eliminar criaderos de mosquitos (agua estancada, floreros, llantas).
• Consultar al médico ante síntomas como fiebre alta, dolor muscular, ictericia o sangrados.
Santander cuenta con más de 180 puntos de vacunación permanentes, incluyendo terminales de transporte y el aeropuerto Palonegro. Aunque 24 municipios han sido clasificados como zonas de riesgo por sus condiciones eco-epidemiológicas, no hay casos confirmados en el departamento.








