La Secretaría de Salud de Santander reportó un nuevo caso importado de fiebre amarilla, procedente de Venezuela, atendido el pasado 12 de julio en el municipio de Floridablanca. La autoridad sanitaria aclaró que el caso no se originó en el departamento y que no representa riesgo de propagación para la comunidad, ya que fue gestionado bajo los protocolos establecidos por el Instituto Nacional de Salud (INS) y el Ministerio de Salud.
Este es el segundo caso importado que se identifica en la región, luego del registrado previamente en Arauca. Según el secretario de Salud departamental, Edwin Antonio Prada Ramírez desde entonces se activaron medidas de vigilancia epidemiológica para prevenir nuevos contagios.
“La alerta está encendida, especialmente en zonas fronterizas. Contamos con suficientes dosis para aplicar la vacuna contra la fiebre amarilla, por lo que invitamos a la población a acudir a los puntos habilitados”, insistió el funcionario.
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos en áreas selváticas y tropicales. Su prevención depende en gran medida de la vacunación, especialmente en viajeros y habitantes de zonas de riesgo.








