En una declaración que enciende las alarmas de seguridad en el área metropolitana de Bucaramanga, el brigadier general Henry Yesid Bello Cubides, comandante de la Policía Metropolitana, confirmó la existencia de una organización criminal que se hace llamar La Cordillera y que estaría relacionada con homicidios, extorsiones y el control ilegal de rentas en el municipio de Piedecuesta.
“Estos delincuentes han adoptado como marca criminal el nombre de La Cordillera, pero no es la misma que delinque en el Eje Cafetero. Estamos investigando en coordinación con la Fiscalía, y ya fue designada una fiscal Gaula para este caso”, explicó el oficial.
Aunque las autoridades locales aclararon que esta estructura no estaría directamente relacionada con el histórico grupo narcoparamilitar del Eje Cafetero, la gravedad radica en la posible presencia de integrantes vinculados al Clan del Golfo, que habrían migrado desde departamentos como Bolívar para disputar control territorial con otras organizaciones criminales.
Dos homicidios sacuden a la comunidad
El asesinato de Emiro Díaz Rincón, comerciante de bicicletas de 76 años, ocurrido el 28 de junio, despertó sospechas de extorsión. Según la Policía, aunque la víctima no había interpuesto denuncias, la principal hipótesis señala que se habría negado a pagar una exigencia económica.
A este caso se suma el homicidio de Jorge Quintero Pardo, un reconocido chancero de 53 años, asesinado el pasado 11 de junio en inmediaciones de la Plaza Central, donde ya siete comerciantes han reportado ser víctimas de extorsión.
“Algunos no denuncian por estar incursos en el monopolio rentístico, lo cual también es un delito. Pero podrían estar siendo presionados por organizaciones que pretenden controlar el negocio del chance ilegal”, advirtió el general Bello.
Autoridades anuncian acciones coordinadas
Frente a la magnitud del fenómeno, la Policía anunció la creación de una mesa de trabajo con la Fiscalía para identificar a los responsables y desarticular esta red criminal. Un equipo especial del Gaula, la Sijin y la Fiscalía avanza en la conexión de las denuncias de extorsión y los recientes homicidios.
“Ya tenemos información sobre el perfil de estos delincuentes, su modo de operar y su procedencia. Se están priorizando las investigaciones para frenar esta amenaza”, puntualizó el comandante.
La confirmación de esta estructura criminal en Piedecuesta representa un desafío urgente para las autoridades, quienes deberán actuar con contundencia para evitar que la región se convierta en un nuevo foco de violencia y control ilegal de economías.








