Durante la jornada del viernes 18 de julio, varios municipios de Santander enfrentaron una grave emergencia ambiental por incendios forestales que consumieron más de 200 hectáreas de vegetación. Las conflagraciones se concentraron en zonas rurales de Matanza, Charta y Suratá, donde las llamas se extendieron rápidamente debido a las altas temperaturas y los fuertes vientos.
En Matanza, el fuego alcanzó veredas como El Tanque y San Isidro, obligando a evacuar a varias familias ante el riesgo inminente. “Las llamas estuvieron a menos de 20 metros de las viviendas. El terreno montañoso dificultó el acceso de los equipos de emergencia”, explicó el comandante del Cuerpo de Bomberos, Óscar Hernán Durán.
La Oficina de Gestión del Riesgo de Santander (UGRD) activó protocolos de emergencia y lideró la coordinación interinstitucional con cuerpos de bomberos de Piedecuesta, Floridablanca, Suratá y El Playón, además del Ejército Nacional. Pedro Conde, vocero de la UGRD, confirmó que el incendio en Charta ya fue controlado y se encuentra en fase de liquidación, mientras que en Matanza persiste el riesgo por reactivación de focos secundarios.
Alerta roja por altas temperaturas
La UGRD y el Ideam mantienen alerta roja en más de 65 municipios del departamento, debido a las condiciones climáticas extremas que favorecen la propagación de incendios forestales. En zonas como Capitanejo y el Magdalena Medio, se han registrado temperaturas superiores a los 36°C, mientras que en regiones altas como Berlín (Tona), se reportan heladas de hasta -3.2°C.
Las autoridades reiteran el llamado a la ciudadanía para evitar quemas controladas, reportar cualquier columna de humo y seguir las recomendaciones oficiales. “Estos incendios, generalmente provocados por acción humana, pueden convertirse en desastres ambientales que afectan la fauna, la flora y ponen en riesgo a las comunidades campesinas”, advirtió Conde.









