Una persona llegó recientemente al hospital con una extraña erupción en la piel: una línea rojiza que avanzaba lentamente, acompañada de picazón intensa. Tras varios estudios, los médicos identificaron la causa: larva migrans cutánea, una infección provocada por larvas de parásitos que se desplazan bajo la piel humana.
Aunque los perros no generan esta larva, sí pueden transportarla. El ciclo es el siguiente:
1. Cuando un perro o gato tiene parásitos intestinales, sus heces pueden contener huevos microscópicos.
2. En ambientes cálidos y húmedos, como parques o jardines, esos huevos eclosionan y liberan larvas en la tierra.
3. Si otro animal pisa esa zona, puede llevar las larvas en sus patas o pelaje.
4. Si el animal sube a la cama sin haber sido limpiado, y hay contacto con piel descubierta, la larva puede penetrar la piel humana.
Síntomas comunes:
• Lesión rojiza que avanza en forma serpenteante
• Picazón intensa
• Inflamación localizada
• Puede durar semanas si no se trata adecuadamente
¿Cómo prevenirlo?
Dormir con tu mascota no es el problema. El riesgo está en no cuidarla correctamente:
• Desparasítala cada 3 meses, no solo una vez al año
• Limpia sus patas al regresar de la calle o el parque
• Cepilla su pelaje si ha estado en zonas con tierra o pasto
• Lava tus sábanas al menos una vez por semana
Conclusión:
Tu perro no es el enemigo. Es parte de tu familia. Pero si lo amas, cuídalo. Y cuida a los tuyos. Dormir con él está bien… si ambos están limpios, sanos y protegidos.








