La Alcaldía de Bucaramanga ha intensificado el monitoreo en tiempo real de emergencias causadas por las recientes lluvias en la ciudad. Aunque no se reportan lesionados, ya hay afectaciones materiales en varios sectores vulnerables.
En la comuna 1, específicamente en el asentamiento La Gracia de Dios, una piedra grande dañó una vivienda. Además, en el barrio Real de Minas, cerca del Parque de las Cigarras, y en El Nogal se acumulan aguas que generan riesgos para transeúntes y conductores.
La Oficina de Gestión del Riesgo realiza un seguimiento constante en puntos críticos, atendiendo reportes ciudadanos y verificando el terreno. El alcalde Cristian Portilla ordenó reforzar la vigilancia, mientras el director Didier Augusto Rodríguez León enfatizó la alerta permanente y la reacción oportuna ante cualquier eventualidad.
Las autoridades piden reducir velocidades, evitar zonas inundadas y estar atentos al río Frío, que confluye con el río de Oro e impacta áreas como Galán y La Playita. La Administración Municipal promete atención continua para proteger a la población en esta temporada de lluvias.








