El Gobierno Nacional anunció este lunes 14 de septiembre un cambio en la dirección del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), luego de declarar insubsistente el nombramiento de Ricardo Valencia, quien ocupaba el cargo.
De acuerdo con el comunicado divulgado por la Presidencia de la República, la decisión fue adoptada en ejercicio de las facultades constitucionales y legales relacionadas con los cargos de libre nombramiento y remoción.
Entre los argumentos expuestos por el Gobierno está la necesidad de realizar una revisión detallada de la información estadística recibida de la administración anterior. El Ejecutivo señaló que el entonces director había manifestado que no encontraba anomalías en los indicadores correspondientes a julio, sin que, según el comunicado, se hubieran realizado previamente auditorías consideradas profundas sobre esas cifras.
El Gobierno sostuvo que la revisión busca establecer que los datos utilizados para tomar decisiones económicas y sociales correspondan de manera rigurosa con la realidad del país. También señaló que Valencia habría incumplido instrucciones contenidas en la Directiva Presidencial 001, situación que, según la Presidencia, incidió en la decisión de relevarlo del cargo.
En el mismo comunicado, el Gobierno Nacional aseguró que mantendrá la independencia técnica del DANE y que no intervendrá en sus metodologías, procedimientos científicos ni en la producción de las estadísticas oficiales.
La Presidencia planteó, sin embargo, que esa independencia debe mantenerse dentro del marco de la administración pública y diferenciarse de las posiciones políticas. El Gobierno resumió su postura señalando que debe existir independencia en la producción de los datos, pero coordinación y disciplina en la gestión administrativa de la entidad.
Como nuevo director del DANE fue designado Juan Manuel Alvarado Nivia, economista del Caribe. Según la información oficial, el funcionario cuenta con experiencia en el sector público y su trabajo fue conocido por el presidente durante la organización de ayudas para las personas afectadas por el terremoto.
Entre las primeras tareas de la nueva dirección estará la revisión de la información recibida, cuyos resultados deberán ser comunicados al país, además de un proceso de modernización institucional y tecnológica del DANE.
El Gobierno indicó que busca fortalecer las capacidades de la entidad y garantizar que las estadísticas oficiales sean rigurosas, confiables e independientes, especialmente aquellas que sirven como base para la formulación de políticas públicas y la toma de decisiones que afectan a los ciudadanos.
El cambio en la dirección se produce en medio de la importancia que tienen las cifras producidas por el DANE para medir aspectos como el crecimiento económico, la inflación, el empleo y las condiciones sociales del país.








